Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Domingo 2º de Pascua. Ciclo A
Barcelona, ​​27 de abril de 2014

Las primeras generaciones cristianas han entendido y vivido la Pascua como el paso de Cristo de la muerte a la vida, que nos invita también a nosotros a pasar de una vida vieja y gastada a una vida radicalmente renovada.
He aquí la gran Celebración concretada en el cambio: cambio a mejor.

Por primeras cristianos, la Resurrección de Cristo contiene una energía capaz de transformar la existencia, llenándola de nueva vitalidad.
Los relatos evangélicos insisten precisamente en esta transformación que se produce en encontrarse con el Resucitado.
Estos hombres, cerrados y recluidos en casa después de la muerte del maestro, pasan de la angustia a la paz, del miedo a la alegría, de la cobardía al anuncio valiente del Evangelio.

Seamos concretos y prácticos:
¿Hacia donde debemos cambiar nosotros?
¿Cuál es el paso o pasos que debemos dar?
¿En qué dirección debe darse el cambio pascual de nuestras vidas?

A algunos nos pide, tal vez, pasar de una vida superficial, frívola y dispersa a una existencia más unificada y auténtica; de una actitud pasiva o convencional pasar a una actitud más creativa y espontánea.

Quizás Pascua debe ser para otros el paso de este hombre agresivo y resentido que hay dentro nuestro a otro más acogedor y amoroso, más comprensivo y dialogante.
De este hombre intransigente y conflictivo a otro más tolerante y pacificador.

Para algunos, Pascua puede ser una llamada a dar un paso en esta dirección: de recelosos y solitarios a confiados y amistosos; de acaparadores e individualistas a generosos y solidarios; de invasores y antipáticos a respetuosos y amables.

Probablemente todo nos pide renovar nuestra actitud ante Dios y ante los demás.
Pasar del miedo a la confianza, de la huida a la entrega generosa, de la arrogancia a la sencillez, del olvido a la oración, de la no creencia a la fe.
Pascua significa pasar de muerte a vida.
Celebrar la Pascua es vivir en nosotros un proceso de renovación personal.

Seamos concretos: ¿por dónde empezamos?