Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Es muy difícil preveer lo que nos puede traer el 2014. De hecho es muy difícil preveer lo que nos puede llevar políticamente, socialmente, económicamente, culturalmente y religiosamente. Es fácil imaginar que habrá grandes cambios, e incluso algunos afirman que estos cambios tendrán lugar a corto plazo. Pero independientemente de ésto, lo que es básico a la hora de empezar un año és, además de la esperanza, el realismo. A mí me parece que aquellas visiones extraordinariamente utópicas de lo que se puede producir justamente en un año, me parecen absolutamente faltas de juicio, tanto en el terreno político, social, económico, cultural y religioso. (...)