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Una de las cosas que más me gusta es ir a misa en los lugares en los que he intervenido o intervendré como arquitecto porque es entonces cuando el espacio "está en marcha" y puedo ver el dinamismo de la celebración , como este es apropiado para la comunidad , etc . Así lo hice durante las vacaciones de Navidad cuando traje el proyecto básico en la Iglesia de San Pedro Apóstol de Torredembarra , donde reformaremos el presbiterio y la capilla del Santísimo, y como hemos hecho hoy mi socio , en Peppe Giacalone , y yo yendo a San Juan Bautista de Reus .
 

Al terminar la celebración dominical en Josep Minguell ha presentado a la comunidad el sentido de las pinturas del retablo (en la fotografia superior. Ver vídeo de la presentación aquí), que fueron puestas en su lugar justo antes de Navidad , cuando ya se había hecho la inauguración de las reformas del templo el pasado veintidós cuatro de octubre . Josep Minguell , el tercero de una estirpe de pintores murales es deudora buena parte de las pinturas de las iglesias del plan de Urgell y Tarragona , ha destacado la complejidad de la obra y la necesidad de un tiempo de gestación . En un retablo tan grande había que pensar muy bien la composición.
 
 

El primer acierto está en sus cinco paneles verticales en estructura piramidal , de manera que a la izquierda y en sentido ascendente se ha representado el Cántico de Zacarías ( Lc 1,67-79 ) y el encuentro entre María e Isabel ( Lc 1,39-45 ), mientras que el panel del medio y el más alto se ha reservado como peana de la talla existente , ya la derecha y en sentido descendente se ha representado el Bautismo de Jesús ( Mt 3, 13-17 ) y la muerte de Juan Bautista ( Mt 14,1-12 ) . A parte de la estructura piramidal , que liga muy bien con el estilo neogótico del templo , los paneles se inclinan para rodear el altar y disponer un banco corrido para la presidencia y las concelebraciones así que , en cierto modo , se recupera el ábside original que durante muchos años estuvo en el mismo espacio del crucero . El segundo acierto del pintor ha sido en el tratamiento de la paleta de colores , ya que ha habido una cierta moderación para que las pinturas sean expresivas y puedan acompañar la celebración sin que sean llamativos o cansen a la vista. Como " Cantus firmus " , o nota de fondo , está el tema del desierto que traspasa las cuatro pinturas . El desierto es lugar de silencio y de encuentro con el Señor , de forma que el apofático muro de hormigón toma una dimensión bíblica.
 
 
 

En cuanto al tratamiento figurativo también cabe mencionar algunos aciertos , empezando porque el conjunto es proporcionado y eso no era fácil teniendo en cuenta las dimensiones totales del retablo . La figura de Zacarías es un convite a la oración , como un marco de entrada a todo el conjunto presidido por un gran sol ( "Por la misericordia de nuestro Dios , nos visitará el sol que nace de lo alto , para iluminar los que viven en tinieblas y en las sombras de la muerte , para guiar nuestros pasos por el camino de paz " Lc 1, 78-79) que apunta a la Esperanza cristiana; el tratamiento de la escena de la visitación de María a Isabel también resulta interesante porque el autor ha rehuido de la iconografía clásica donde a menudo se presenta a Maria medio de espaldas accediendo a la casa de Isabel, ya que María es vista desde el interior de la casa , como si viniera en nuestra casa, en nuestra vida . Por otra parte, también es entrañable la relación circular entre las dos figuras , María e Isabel , que viene marcada por la ternura de la mano de Isabel en el vientre de María; En cuanto a la escena del bautismo , punto caddal de la vida de Juan Bautista, Josep Minguell no ha pintado Jesús en postura de recogimiento sino saliendo del agua con fuerza , como si en el bautismo se indicara ya la Gloria de la Resurrección . Es atrevido pero tiene su acierto , más aún cuando es la única figura que mira e interpela directamente a quien lo contempla ; Finalmente está la escena de la muerte del profeta , donde se presenta , como contrapunto del sol del canto de Zacarías , una luna menguante , que hace referencia a lo que es la vida del bautista y que el otro Juan, el evangelista , sintetizó tan bien en la citación "Él debe crecer , y que yo disminuya " ( Jn 3 , 30). A los pies de esta escena , junto a la espada que el decapita depositada en el suelo , aparece un fuego , que indica la luz de la fe a partir de la cual podemos interpretar todo el conjunto .

Con la presentación de las pinturas damos por concluida toda la serie de posts referentes a esta obra de la que empecé a hablar hace un año. Todavía hay que hacer y quizás volveré a hablar más adelante . Quizás lo más interesante sería abrir uno de los arcos empotrados en la fachada principal para conectar visualmente la capilla del Cristo crucificado con la calle y ofrecer así un lugar de oración urbano , una obra sencilla pero que podría resultar pastoralmente muy significativa.