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Las XII Jornadas Diálogos Escuela-Universidad, en las que participan y presentan proyectos los centros de prácticas que colaboran con nuestra facultad, estuvieron dedicadas a la práctica reflexiva en la escuela. Fué especialmente interesante la conferencia "Fomentando el aprendizaje reflexivo y colaborativo en la escuela", a cargo de la Dra.Olga Esteve, profesora de la UPF. El tema que se planteó fue el del aprendizaje reflexivo y el más general de una educación reflexiva.
 
El aprendizaje reflexivo tiene la característica de que parte de la experiencia de los alumnos y, desde esta experiencia, se plantea los objetivos y las metas a que se quiere llegar. No se trata pues de partir de contenidos o conocimientos preconcebidos, sinó de plantear preguntas. Los contenidos se buscan cuando se requieren, siendo el educador un facilitador de procesos interactivos y muy especialmente de procesos de colaboración. Así se construye aprendizaje compartido que termina enriqueciendo la experiencia de partida, en un proceso circular reflexivo.
 
También este proceso se puede aplicar al equipo de maestros o profesores cuando reflexionan sobre su práctica docente. Formularse preguntas y buscar teorías que ayuden a dar explicación, para encontrar mejores pautas y mejores actividades formativas. En equipo se puede ir más a fondo en las cuestiones y se puede generar experiencia compartida. Cuantos buenos ejemplos tenemos en las escuelas de Cataluña, y singularmente en las escuelas cristianas!
 
El círculo reflexivo se puede aplicar también en la relación familia-escuela, para poder dialogar con las expectativas de unos y otros para encontrar elementos de enriquecimiento de las visiones y para ir encontrando visiones compartidas. La clave es pues el diálogo, entendido como intercambio de significados.
 
El aprendizaje reflexivo y la educación reflexiva no congenian mucho con la tendencia burocratizada del modelo educativo imperante entre nosotros, aún menos con el que nos viene desde 700 km. La educación reflexiva es crítica y seguramente incómoda para las tendencias reguladoras e intervencionistas hacia las tareas de los equipos de maestros y profesores. La Dra. Esteve consciente de este problema expuso como el modelo actual de aprendizaje por competencias puede facilitar una educación reflexiva, a pesar de los obstáculos legales.
 
Una escuela reflexiva y que se formule preguntas también querrá ir a fondo sobre los aspectos últimos de la persona. Hay pues un lugar natural para la visión cristiana, que deberá ser dialogada y a ser posible integrable en la experiencia.