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Durante estas últimas semanas hemos oído hablar de la «recuperación económica» desde diferentes ámbitos y en diferentes sentidos. Posible, a medio plazo, próxima, iniciada, etc. Ciertamente la mayoría de nosotros deseamos un futuro mejor y éste pasa por entrever una situación económica muy distinta a la actual. Pero ante el reiterado mensaje habría que enfatizar algunas posibles trampas de esta expresión.
 
La primera hace referencia a su uso interesado. En efecto, en medio de la vorágine de datos que nos presentan algunos ministerios se nos presentan algunas cifras que harían pensar que algo positivo está pasando. Ahora bien, a menudo estas cifras contrastan con la observación de la calle o la experiencia que tenemos en nuestros entornos. Es posible pensar que nos hallamos ante una cierta manipulación o de una presentación parcial de los números, o bien —una explicación relativamente convincente— que las cifras son más rápidas que los cambios y que eso segundo ya llegará. Una segunda situación —mucho más delicada— es que efectivamente ya se esté dando una determinada «recuperación económica» pero que ésta beneficie únicamente a un determinado segmento de población o del mercado. Cabe ser, pues, muy prudentes porque quizás nos podríamos encontrar ante nuevas grietas o nuevas diferencias socioeconómicas. Finalmente, con tanta prédica de esta idea es fácil llegar a pensar que el logro de unos determinados índices monetarios, bursátiles, o de paro —por decir algún ejemplo— nos llegarían a «colocar en la casilla de salida» como si nada hubiera pasado en los últimos años. Sin duda ésta es la peor de las situaciones porque significaría compartir un engaño colectivo.
 
A todos, más que nunca, nos toca preguntarnos qué significa una verdadera «recuperación económica» en un mundo que necesariamente implicarà vivir de una manera distinta. A todo el mundo corresponde reflexionar cómo gestiona la economía personal, familiar, empresarial o de la propia administración —como usuario o gestor— si realmente nos comprometemos por una «recuperación transformadora».
 
 
Publicado en Catalunya Cristiana, núm. 1778, de 20 de octubre de 2013, p. 11.