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No sé si tendremos jamás una autobiografía de Gianni Vattimo , pero, por si acaso, el periodista. Piergiorgio Paterlini le arranca en un libro muy ameno tanto los aspectos esenciales de su vida (su historia, sus amores, sus humores, sus compromisos políticos), como un repaso rápido a sus aportaciones al pensamiento moderno. No se ahorra de ninguna manera ni polémicas (se defiende, por ejemplo, de la importancia del apelativo débil de su filosofía, defendiendo que la confusión incrementa la autonomía humana, o tira con bala contra D'Alema por su oportunismo como líder de la izquierda italiana, o más amablemente con René Girard, como ya comenté aquí) o referencias explícitas a su homosexualidad o a su fe cristiana. El volumen lleva por título No ser Dios (Ed. Paidós, Barcelona, ​​2008). Para aquellos que quieran acercarse a sus teorías, no hay ninguna ocasión más propicia que la lectura de este libro, donde son sucintamente resumidas con sus hábiles comentarios. Para aquellos que ya están familiarizados con ellas, es muy ilustrativo de ver el contexto donde son producidas.

El título se refiere a la voluntad que él mismo expresa como lema de su vida, que e n procurar ser un hombre ya tiene bastante. La idea de Dios (y del Ser, comentando Heidegger) sale constante en varias partes del libro. No fue Dios parece ser, de hecho, lo que más le interesa del cristianismo, uno de los teólogos del cual, protestante, dijo que "un Dios que existe, no existe", (Dietrich Bonhoeffer, p. 45) e inspirado por Jesús de Nazaret, "el primer gran desacralizador de las religiones naturales" (p. 213). "Dios se encarna", dice, "pero de carpintero, alquien que luego se crucificado. No se exactamente el Mesías triunfador" (p. 212). Dice que muchos le acusan de haberse hecho una religión a medida, un cristianismo a su gusto. "¿Tendria que vivir según una religión que me disgusta?", Responde.