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Me disponía a escribir sobre el mapa episcopal después del nuevo obispo de Tortosa pero lo dejo para otro día. Es mucho más importante lo que me ha pasado la última semana: me encuentro con dos personas tan católicas como tradicionalmente críticas con la institución eclesial -y con el mundo en general- y me hablan bien del papa Francisco. Aquí está pasando algo.

Hacer, lo que se dice hacer, ciertamente que Francisco aún no ha tomado muchas decisiones relevantes. Y quizás algunas no nos gustarán. Pero después del discurso de este sábado en la vigilia de Pentecostés con los movimientos eclesiales, para mí ya está todo dicho sobre cómo será este papa. Hacia donde llevará las cosas.

El sábado por la noche, Francisco habla ante doscientas mil personas que le aclaman en una de estas muestras de adhesión incondicional que siempre me han generado cierta perplejidad, en algunos casos, y urticarias, en otras (sean al papa o a los jugadores del Barça). No somos un país muy amante de la papolatría.

Y Francisco dice: "Jesús es más importante. Ahora, me gustaría haceros cierto reproche, pero fraternalmente, entre nosotros. Todos vosotros habéis gritado en la plaza 'Francisco, Francisco, Papa Francisco'. Pero, ¿dónde estaba Jesús? Yo hubiera querido que hubieséis gritado: 'Jesús, Jesús es el Señor, y está entre nosotros'. De ahora en adelante, nada de: 'Francisco'. Que sea: 'Jesús!". Pues ahora soy yo el que grito "Francisco, Francisco, ¡Papa Francisco!". Si es necesario por última vez, pero no lo puedo evitar. En el vídeo se ve que no todo el mundo aplaude con el mismo entusiasmo.

Si queréis es una de las anécdotas de un extenso discurso que merece la pena leer entero. Y mejor verlo. Donde repite la idea de que prefiere "mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma, encerrada en sí misma" y el peligro de encerrarse en la propia parroquia, amigos o movimiento. Y otros más impactantes, como toda la última parte sobre la crisis: cuando damos limosna miramos a los ojos?

Una gran capacidad de proximidad. Es la confirmación de que las palabras y los gestos de este papa ya estan cambiando muchas cosas en la Iglesia. Que merece la pena hacer circular sus discursos y homilías. Por eso abrimos un espacio para seguir los textos del papa Francisco en catalán y darle más vida en las redes sociales. Curiosamente, a los pocos días de abrir este espacio, sus homilías suelen estar entre los contenidos más leídos del día. De un papa que sabe cómo decirnos que quiere que sigamos a Jesús.