Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

 
«Caminar juntos», a menudo, expresa una amplia gama de aspectos antropológicos. Hace unas semanas, Intermón Oxfam organizó por tercera vez en Cataluña la Trailwalker. Esta marcha, organizada para luchar contra la pobreza, es uno de los mayores desafíos deportivos y solidarios del mundo. Consiste en recorrer a pie 100 km en un máximo de 32 horas con equipos de cuatro personas, que se comprometen a conseguir donativos entre sus amigos y familiares. En esta 3ª edición participaron 260 equipos —con una aportación mínima de 1.500 euros— y se recaudaron más de 600.000 euros que se destinarán a proyectos para luchar contra la pobreza  y ayudar a localidades perjudicadas por la sequía en la zona de Sahel, en África occidental. En esta comunidad se instalarán diferentes pozos de agua.
 
El 20 de abril, 75 estudiantes y 7 profesores de Blanquerna-URL participaron como voluntarios en esta marcha en dos ámbitos, el de la salud y el deportivo. Por un lado, la Facultad de Ciencias de la Salud fue la responsable del servicio de Fisioterapia en el control de Girona —km 56—, con la colaboración de 35 estudiantes de 3º y 4º del grado que atendieron a 459 participantes.También se han recogido datos para hacer un trabajo de campo sobre el perfil demográfico de los usuarios que han pasado por el servicio, de las lesiones y del tratamiento aplicado. Por otro, 40 estudiantes de 4º curso del grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte formaron parte de los voluntarios que se ubicaban en los diferentes puntos de control distribuidos por los 100 km de recorrido, apoyando a la organización y a los participantes. También, investigadores del Grupo de Investigación e Innovación sobre Deporte y Sociedad están llevando a cabo una investigación que permitirá conocer la diversidad de perfiles participantes. También Blanquerna estuvo representada en la marcha por un equipo formado por profesores y personal no docente de las tres Facultades Blanquerna-URL, que hizo los cien kilómetros de recorrido.
 
Toda esta experiencia confirma que ante los grandes retos del mundo contemporáneo también son posibles grandes respuestas. Y que la universidad, desde el potencial de sus recursos humanos, el conocimiento y la investigación, la práctica profesional, el voluntariado, la condición física y el esfuerzo, la colaboración económica de la comunidad, etc., puede contribuir de una forma muy activa en este «caminar juntos» hoy del todo necesario.
 
Publicado en Catalunya Cristiana, núm. 1755, de 12 de mayo de 2013, p.12.