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p>Os presentamos hoy un nuevo comentario de las lecturas litúrgicas de este domingo. Dos estamentos sociales son contrastados en el texto de Marcos. Los maestros de la ley quedan desautorizados por su tacañería y la incoherencia de su enseñanza. Las viudas son ensalzadas por su generosidad.

 

 

VIUDAS Y ESCRIBAS

Parece extraño que Jesús, después de haber dicho a un escriba: "No estás lejos del Reino de Dios" (Mc 12,34), se enfrente con ellos con la discusión sobre el origen del mesías (12, 35-37) y termine, condenándoles, advirtiendo a la gente que se guarde de su enseñanza (12,38-40). Esta advertencia y el episodio de la viuda pobre estructuran el texto que se lee en el evangelio de hoy (Mc 12,38-44). Si retrocedemos hasta elcomienzo del capítulo 11, observaremos que Jesús ha entrado en el templo de Jerusalén, ha realizado el gesto simbólico de la purificación (11, 15-19), lo que ha originado una serie de discusiones con diferentes grupos, que pretenden todos desautorizar el gesto y el proyecto de Jesús: sumos sacerdotes, maestros de la ley y notables (11,27-12.12), fariseos y herodianos (13-17), saduceos (18-27) y, en último lugar,la controversia con los escribas, desarrollada en tres momentos, el último de los cuales examinamos en la lectura de hoy.

El grupo social de los escribas o maestros de la ley era muy numeroso en tiempos de Jesús. Había quien pertenecía a la alta clase sacerdotal, otros tenían algún oficio y otros estaban esparcidos por toda la geografía de Israel con posiciones sociales más modestas. Expertos en la interpretación de la ley, vivían de los donativos otorgados en contrapartida a su intervención en causas judiciales o en asuntos administrativos. No les era permitido cobrar por sus servicios. El texto de la lectura de hoy les acusa de devorar los bienes de las viudas. La acusación es grave porque la Ley les ordenaba atender las viudas (Ex22, 21s) y también lo hacía la exigencia ética de los profetas (Is 1,17.23; 10,2). ¿Devoraban los bienes de las viudas para que exigían un donativo desmesurado en las coses judiciales por la defensa de su situación?. Es posible, pero no seguro. El texto del códice Beza puede iluminar el motivo de la indignación de Jesús: "devoran los bienes comunitarios de viudas y huérfanos con el pretexto de plegarias muy largas". Es decir: los escribas recibían donativos para las plegarias, las alargaban desmesuradamente hasta el punto de abusar sin escrúpulos de las migradas economías de las viudas.

El nexo entre las dos partes de la lectura de hoy es la figura de la viuda.

Vemos que Jesús se sienta (típica posición corporal del acto de enseñar) delante de la sala del tesoro. Seguramente estaba prohibido. Un sacerdote recibía los dones y daba a conocer la cuantía de la donación. Una viuda echa dos pequeñas monedas de cobre, dos "Leptis". El equivalente al 10% de una hora de trabajo o el precio de un menú sencillo. El gesto sugiere la figura de la viuda que favorece el profeta Elías (1a. lectura: 1Re 17,10-16). Jesús llama a sus discípulos a que vean lo que ve él, porque el mucho no deja ver el poco. Muchos hombres ricos no dejan ver la viuda pobre, mucho dinero no dejan ver dos "Leptis". La experiencia de Jesús se convierte en motivo de enseñanza.

En la procesión de los ricos que dan dinero, en el desfile de los grandes sacerdotes, escribas, ancianos, notables, fariseos, herodianos, saduceos y maestros de la ley,que han ido apareciendo a lo largo del capítulo 12, se contrapone la figura de esta pobre viuda. Su ofrenda tiene más valor que todos los argumentos y todas las enseñanzas de los contrincantes de Jesús. La avidez ridiculiza la suntuosidad de los escribas en la misma proporción que la generosidad dignifica la sencillez de la viuda.

Las discusiones con palabras han ido mostrando las discrepancias de Jesús con cada uno de los grupos, que han ido apareciendo. En cambio y en contraste, entre Jesús y la viuda no hay ninguna palabra, pero se establece una sintonía total, que llega a su punto álgido con el don de la vida. Dando todo lo que tiene, la viuda da su vida; después del capítulo 13, que recoge el discurso sobre el fin, vendrá la narración de los relatos de laa pasión: el don de la vida de Jesús.

 

Domingo 32 de ordinario

11 de Noviembre de 2012