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El antropólogo y monje de Montserrat, Lluís Duch, y el profesor Albert Chillón, firmaban conjuntamente este artículo en La Vanguardia del pasado día de Reyes. En él se derramaba una ácida crítica a la política de salud del actual gobierno de la Generalitat presidido por Artur Mas, en el que se ponía en duda las 'raíces cristianas' de su pensamiento político, en contraposición a lo que había sido -según ellos- la práctica de los gobiernos del mismo signo presididos por Jordi Pujol. La crítica de Duch y Chillón se concreta en las actitudes y las declaraciones del consejero Boi Ruiz, según el cual la salud pasaría a ser un bien privado.

Así, sostienen los autores: "Si nos atenemos al "Por sus frutos los conoceréis", del evangelista Mateo, la realidad se revela muy diferente. Los frutos, acciones y omisiones de Ruiz -y de tantos tecnócratas que asolan la gobernanza democrática-atentan contra la médula del mensaje cristiano, basado en la exhortación a la compasión, la fraternidad y la solidaridad, y a conjugar lo personal y lo comunitario. Obcecado por una mística de la rentabilidad que le impide de advertir hasta qué punto los muy privados excesos del capital financiero han perpetrado esta crisis, él y su Gobierno olvidan que el ser humano tiene una doble condición natural y cultural, es decir, biológica y social a la vez. Y que su salud, por lo tanto, mejora o empeora en función de las circunstancias sociales en que transcurre su vida, además de depender de su dotación genética, hábitos y accidentes. Lejos de ser neutros, las ideologías y praxis políticas tienen el poder de promover el bienestar y el malestar de los ciudadanos, que sólo pueden ejercer su libre albedrío si los que gobiernan promueven contextos y entornos con la responsabilidad que les corresponde ".

La polémica no se hizo esperar entre los defensores del actual gobierno. En la misma web de La Vanguardia, el periodista Oriol Domingo acusaba el eminente monje de atreverse a repartir "credenciales de cristianismo" y le reprochaba que no criticara el anterior gobierno de izquierdas o del Estado español como responsables de la situación actual. El ex y actual diputado de CiU en las Cortes, Pere Macias, tildaba el artículo de "escandalosas barbaridades" en su twitter, medio que también usó el periodista Francesc Marc-Álvaro para comentar que "un sabio, mal acompañado, también puede decir tonterías".