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Siguiendo con la coherencia expositiva del trabajo sobre las generaciones, presentamos todavía otra generación, la generación de los niños, adolescentes y jóvenes más jóvenes, es decir los nacidos pongamos aproximadamente entre 1988/90 y 2003/05. Tienen ahora mismo, año más-año menos, de 7 a 24 años. Todavía es muy pronto para saber cómo será esta generación, pues muchos de ellos están viviendo ahora mismo sus experiencias juveniles que marcarán el estilo generacional (hipótesis que seguimos). Conocemos de cerca esta generación, pues se trata de la generación de nuestros hijos, de sus amigos de escuela y asociaciones en las que participan y, en definitiva, los adolescentes y jóvenes que tienen como padres a representantes de nuestra generación, así que estamos viviendo muy cerca estas experiencias generacionales, aunque sea desde esta percepción de padre / madre (siempre este hecho puede distorsionar un poco la visión).
 
Como rasgo quizás específico que puede estar marcando estos años a esta generación está el hecho que viven o vivirán sus años adolescentes y juveniles ya en estos tiempos de crisis económica. Ha cambiado absolutamente el optimismo y las facilidades anteriores en todos los niveles de la sociedad y se viven unos tiempos muy duros. No sabemos si este hecho puede alterar las experiencias juveniles, quizás falta perspectiva para afirmarlo, pero en todo caso quizás puede dar un enfoque más realista, centrando la importancia en la dispoosición de recursos personales, y dando más releváncia que nunca a la formación. Quiero creer algunas cosas de estos jóvenes: que serán más vocacionales, al tener más información, y que entenderán más la cultura del trabajo y del trabajo bien hecho.
 
Para ellos es natural la tecnología, ya han nacido en medio de ella: son los niños/as de la "play station", la "nintendo" y la "wii", para seguir con este estilo juguetón también de fiestas de cumpleaños de "Chiquipark". A los más jóvenes se les ha denominado como "nativos digitales", para ellos la tecnología forma parte de su entorno de forma natural. La tecnología en sí no tiene por qué ser buena o mala. Debemos ver en los videojuegos, según nos dicen los expertos, un ámbito donde tomar decisiones rápidas, ver las consecuencias de las decisiones, corregir, adaptarse .... Y en el caso de fracaso se vuelve a comenzar la partida y ningún problema: Intentarlo, fracasar y volver, una estrategia y otra, enfoque a resultados ... Son características todas ellas de la emprendeduría y el liderazgo. Serán estos jóvenes mejores emprendedores y líderes? La tecnología es tan natural que muchos ya tienen el ordenador en la escuela o en la universidad como herramienta habitual, y no digamos el "smartphone" para sms, "Tweets", "WhatsApp", etc. Esta naturalidad puede suponerles como una vacunación frente al fetichismo tecnológico, y tal vez la constatación de la mayor inadecuación del sistema educativo basado exclusivamente en el "power point" de transmisión de información por parte del profesor. Tal vez se vaya dando la recuperación de la tradición magisterial. Quizás proyecte una parte de mis deseos, pero parece que hoy ya no es tan importante retener la información, ya que está fácilmente al acceso y es potencialmente actualizable, sino que pasa a ser más relevante la experiencia de cómo interpretarla y como usarla. Así pasan a ser más importantes las competencias que la retención de la información.
 
Por otra parte esta generación en la escuela ha vivido de cerca el fenómeno de la inmigración, pues ha compartido aulas con los hijos de la inmigración de aquellos años de bonanza, de las aulas de acogida, etc. Esta mayor comprensión de las diferencias de culturas, diferentes tipos de personas, puede darles seguramente una mayor apertura y comprensión de la diferencia, la diferencia real. También más sensibilidad a todas las formas de discriminación. Muchos han vivido y deben de estar viviendo, el esfuerzo de sus padres, por la situación de crisis actual, ... También muchos han vivido y están viviendo en tipologías diferentes de familia: padres separados, vivir con un progenitor que tiene otra pareja, etc ...  Otros provienen de situaciones de adopción internacional que fue muy frecuente y numerosa sobre todo hace unos años años. Todas estas situaciones son terreno abonado para las problemáticas de vínculos afectivos, pero también seguramente la semilla para una mayor solidez y madurez personal a largo plazo. Es lo que los psicólogos llaman resiliencia. Seguro que ésta será una generación más resiliente que la generación inmediatamente anterior.
 
Se les insiste como nunca, en todos los ámbitos, en la cultura del esfuerzo, en la importancia del liderazgo y la emprendeduría. Esto puede orientar el futuro profesional de muchos, toda vez que el sector público, si no cambian las cosas, podrá absorber pocos representantes a corto y medio plazo. Han visto modelos de éxito absoluto y se han reflejado en ellos: Messi, el Barça (o el Madrid, que nadie lo tome mal), modelos de excelencia deportiva. Esto lleva a valorar la importancia del deporte, pero también del talento, del sentido de equipo, de la colaboración y del trabajo colectivo. Son valores muy positivos pero habrá que ver cómo se canalizan en la vida social. Si pueden transformar estos modelos de éxito exterior en éxito interior encontrarán un estilo generacional novedoso, en cambio si se reflejan en la parte de éxito material y superficial no aportarán mucha novedad ... Dependerá también de cómo se den al mismo tiempo variables que ahora desconocemos, como por ejemplo cuál será la evolución de la situación económica y cómo será su inserción en la sociedad.
En definitiva estos jóvenes son aún más inmediatistas, lo que les puede hacer centrarse más y más en el aquí y ahora, y dar más importancia a la autenticidad, a lo genuino, quizás vuelvan a valorar lo que les viene de su propia tradición. Es pronto para poderlo afirmar, sin embargo, eso sí, se han acostumbrado a vivir en ambientes y con personas diferentes. Tienen, por tanto, natural conciencia del multiculturalismo y de la diferencia. Saben que sociedad no es uniforme, que hay problemas, que hay grupos, minorías, dificultades, ... Esto puede generar actitudes de respeto, de búsqueda de una mayor justicia, de pacificación, también de valoración de la propia tradición, o puede ser también que, en algunos casos, pueda llevar a problemas de identidad. No lo sabemos, pero en todo caso parece un terreno idóneo para una mayor búsqueda personal. Por eso queremos suponer que buscarán tener una mayor conciencia frente a las situaciones y una mayor competencia personal para abordarlas. Se formularán tal vez más preguntas relevantes, y pedirán respuestas más auténticas. Nos gustaría que fuera así, aunque ya he comentado que debe haber una parte de proyección nuestra.
 
Continuaremos con otras generaciones después de algunas entradas sobre otros temas.