Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Por segunda vez, Tòfol Trepat, Mar Galceran y Francesc Torralba han organizado, con el apoyo y la acogida de la comunidad cisterciense del Monasterio de Poblet, un encuentro de profesionales e intelectuales católicos. Si el año pasado se trató el tema de "la credibilidad de la fe", este hemos profundizado en el "creer en Dios".

En estos encuentros de reflexión, nos hemos encontrado laicos de diferentes grupos y sensibilidades, convocados por el interés de la temática y los ponentes, por el ambiente de silencio y de oración que rodea Poblet y por la libertad y el diálogo que empapa el conjunto del encuentro. Si el año pasado las ponencias centrales las hicieron Francesc Torralba y David Jou, este año han estado a cargo de Pere Lluis Font y Francesc Grané. 

De los dos encuentros, quisiera señalar tres puntos que me parecen vitales de cara a la inculturación de la fe en nuestro mundo:
En primer lugar, la reivindicación de la razonabilidad de la fe. Entre el fideísmo protestante y la teología católica arcaica que quisiera demostrar racionalmente la fe, existe-especialmente desde el Concilio Vaticano II-una teología que intenta hablar de la fe a partir de una antropología y una metafísica que afirma que la fe no es absurda y puede ser plausible, aunque no sea demostrable lógicamente.
 
En segundo, afianzar el núcleo central del cristianismo: creer en Dios Padre, que se revela en la historia en la persona de Jesús,Hijo, y el Espíritu Santo. La Revelación se encuentra en el centro: en el "centro de la revelación divina está el evento Cristo» (VD7), gracias al cual «se aclara el enigma de la condición humana» (VD 6).
 
Y finalmente, tercero, reivindicar la vigencia y la significatividad del catolicismo en nuestras sociedades. Si bien es cierto que cada día somos menos, es también cierto que pensamos que la herencia espiritual que hemos recibido gracias a la Iglesia es fuente de sentido y esperanza para nuestras sociedades.

Tres afirmaciones que, en mi opinión, representan todo un programa y una "agenda" de transformación de cara al futuro.