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El nuevo suplemento de Vida Nueva Catalunya publicado esta semana afronta el discurso de la iglesia en Cataluña ante la crisis. Son incontables las entidades y las personas que desde el compromiso cristiano se han volcado para paliar las consecuencias de la crisis. De hecho, hace años que se involucran y denuncian las causas. Quizá es todavía más relevante que esta intensa actividad –los hechos– también esté acompañada de palabras. Es lo que recoge este número de octubre de Vida Nueva Catalunya: que la Iglesia, además de trabajar, también tiene un discurso ante la crisis.

La Conferencia Episcopal Tarraconense ha sido la primera en España que ha hablado conjuntamente sobre un tema que afecta a tantas familias. El texto fue publicado el 27 de julio pasado. “Este documento bebe de la Doctrina Social de la Iglesia y reivindica el sentido ético de la economía y la política en la perspectiva del bien común y el desarrollo integral de la persona. Los obispos afirman que esta crisis no es solo financiera o económica, sino de gran alcance. Es una crisis global de pérdida de valores, una crisis espiritual”, afirma Dolors Oller, profesora de Moral Social en el ISCREB y de Derecho Público en ESADE.

Su opinión queda recogida en un amplio reportaje de este número, junto con la de Domènec Valls, responsable del departamento de Moral de la Facultat de Teologia de Catalunya; Ramon Baró, director de Càritas Diocesana de Lleida; y Manuel Lecha, coordinador de la acción social de la orden hospitalaria de San Juan de Dios.

El número se completa con entrevistas a Sebastià Taltavull, obispo auxiliar de Barcelona, y a Pilar Malla, exdirectora de Càritas de Barcelona, y con la opinión del capuchino Josep Manuel Vallejo.