Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

De nuevo, este verano, el Secretariado Interdiocesano de Juventud de Cataluña y Baleares (SIJ) propone adentrarse en una peregrinación que nos llevará del 31 de julio al 7 de agosto al país de Jesús, a Tierra Santa, organizada a través de la Comisaría de Tierra Santa, gestionada por los padres franciscanos, para seguir sus huellas y la de los primeros cristianos en Palestina. Esta vez seremos cerca de cuarenta jóvenes de las diócesis con sede en Cataluña los que participaremos y lo haremos acompañados y guiados por Fray Luís Quintana, franciscano, y por los delegados diocesanos de juventud de Girona y Tarragona con sacerdotes de Barcelona y Girona.

 

Durante unos días nos convertiremos en una pequeña comunidad creyente que, con humildad y respeto, se dirigirá a los lugares santos para escuchar la palabra que Jesús tiene preparada para cada uno de nosotros. Una peregrinación que será corta pero intensa y que, por ello, ya desde ahora nos lleva a prepararnos, a buscar las palabras y los gestos de Jesús de Nazaret, ir a nuestras fuentes a releer lo vivido por los primeros hombres y mujeres que se sintieron atraídos por el mensaje del galileo. Serán unos días intensos de pisar los lugares santos, orando, escuchando, reflexionando y celebrando in situ las palabras y los gestos del Señor así como también de ser testigos, en primera persona, de la difícil convivencia entre dos pueblos hermanos.

Y ya ha empezado la cuenta atrás. Nos disponemos, pues, a ser discípulos peregrinos. Así nos lo ha recordado, a través de unas palabras enviadas con motivo de esta peregrinación, Mons. Francesc Pardo, obispo encargado de la pastoral de juventud en la Conferencia Episcopal Tarraconenses (CET). «Todos, cuando escuchamos en las narraciones evangélicas los nombres: mar de Galilea, Belén, Nazaret, Monte Tabor, Jerusalén, Jordán... hemos imaginado y soñado pisar estos lugares, para seguir las huellas de Jesús. En vuestra visita a su país quedaréis asombrados contemplando el lugar de su nacimiento, reviviréis la anunciación y la vida familiar en Nazaret, podréis escucharlo de nuevo a la orilla del lago o en la montaña de las bienaventuranzas, emocionaros en el cenáculo y agradecer el regalo de la Eucaristía, acompañarlo por las calles de Jerusalén en el camino de la cruz, arrodillaros en el calvario, y afirmar con alegría su resurrección en el Santo Sepulcro», nos dice el Sr. Obispo.

A continuación, nos recuerda que somos peregrinos y que tenemos que vivir como lo que somos, generando fraternidad, escuchando, preguntando, orando, celebrando o impresionándonos por cada detalle y rincón. «El peregrino queda impresionado por cada rincón y pequeño detalle del paisaje, de cada lugar, profundizando mejor en el recuerdo de Jesús, mensaje y vida; el peregrino sigue una recopilación de libros, llamado Nuevo Testamento, donde encuentra la Buena Noticia de Jesús, El Salvador; el peregrino cuando llega a los lugares visitados escucha, pregunta, se interesa por su historia, al tiempo que se comunica con el Señor por la oración; por eso el peregrino será más capaz de contemplar el mundo, los hechos, las personas y a él mismo de una manera diferente, desde la mirada amorosa de Dios, que descubre en Jesús (...)»

El martes día 31 de julio volamos de Barcelona a Tel Aviv donde iniciaremos una experiencia que ¡no nos dejará indiferentes!