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Si por culpa de un error o una mala praxis a un capitán se le hunde el barco, a un arquitecto se le cae una casa, a un ingeniero se le hunde un puente, a un médico se le muere un paciente o a un cocinero le enferman los comensales ... según la ley va a juicio y puede acabar en la cárcel. Es lógico, era responsable. Y los banqueros, ¿no son responsables cuando dejan los jubilados sin dinero, a los trabajadores en paro? ¿No se les debe juzgar?

¿Tan difícil es su trabajo? Veamos una fábula clásica. La joven lechera lleva la leche al mercado y sueña con comprarse una oveja, un rebaño, hacer quesos, comprarse un vestido, ir a la feria y casarse con el príncipe. Tropieza, cae y se le rompe el bote, pierde la leche, el ganado, el vestido... Había calculado mal los riesgos. ¿Y si fuera un banquero? Seguro que le pagaríamos la leche, la oveja, el rebaño e incluso un príncipe (en forma de jubilación).

¿A qué se deben estos privilegios? Nadie pide disculpas ni reconoce errores. Al contrario. ¿O será que están al servicio (y están protegidos) de vete a saber quién? Son superiores a los médicos, los ingenieros, a los capitanes? La justicia debe se rigual para todos. O como decía mi abuelo, que era de Alcoy: o todos moros o todos cristianos.

Pau Hernández Prados