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Hace pocos días salió la noticia: Cáritas de Barcelona se había vendido patrimonio inmobiliario por valor de 2 millones de euros para poder atender las crecientes demandas de personas en situaciones límite.

Y pienso: ¿no es la función social la única justificación de los bienes de la Iglesia? Y mirando desde los "santos padres" hasta los ciudadanos actuales, de la calle, creo que es, justamente, el argumento que se da hacia los bienes inmuebles de la estructura eclesial.

Sé que no se puede hacer un juicio simplista y que un patrimonio es la garantía de continuidad de cara una acción social. Sin embargo no puedo aceptar la cantidad de edificios propiedad de obispados y congregaciones religiosas que están vacíos y sin utilización... Si es cierto que están clasificados como "equipamientos" no es menos cierto que su inactividad "clama al cielo".

¿No será esta situación que vivimos una oportunidad de oro para los seguidores de Jesús de Nazaret de desprendernos de los bienes inactivos y superfluos?

Me consta que algunos jóvenes no se apuntan a algunas órdenes religiosas (entre ellas la Compañía de Jesús) porque nos ven con demasiado "cojines" económicos (propiedades, seguridad económica), lejos de la escasez de mucha gente que vive el día a día con una verdadera pobreza...

Magnifica ocasión para volver a los "orígenes" de la comunidad cristiana (bienes en común) así como de algunas órdenes religiosas que querían vivir como los pobres de la época.

Jesús Lanao