Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Dicen que cuando los matrimonios celebran el séptimo aniversario de bodas a menudo entran en crisis. Este jueves, 19 de abril, se han cumplido siete años desde la elección de Joseph Ratzinger al solio pontificio y hay que admitir que, en este caso, ya se han producido muchas crisis. Hay quien, como el experto vaticanista italiano Marco Politi, habla de un pontificado "perennemente en crisis" y no en vano este periodista y escritor ha titulado su último libro Joseph Ratzinger. Crisis di un papato.

En este lúcido ensayo Politi nos adentra en el marco del final del pontificado de Juan Pablo II y del cónclave de 2005, separando los motivos por los que Ratzinger llegó a ser elegido, a pesar de no desearlo, empujado por el ala conservadora del colegio cardenalicio. También hace un retrato bien cuidadoso de la personalidad del papa alemán: tímido pero no cerrado, irónico, alegre y amigo de la broma en la intimidad, humilde. Un gran pensador, "más sensible a la teología que a la geopolítica" que no tiene el "temperamento de un hombre de gobierno". He aquí uno de los motivos principales de su "política oscilante", opina el autor.
 
Este rasgo ha hecho emerger una serie de episodios críticos analizados en el libro: crisis con el Islam, con el mundo judío, con el mundo católico por el exceso de concesiones a los lefrebrianos, etc. hasta los recientes casos de filtraciones de documentos privados vaticanos. En la mayoría de casos, como el de la pedofilia, a menudo se han tomado medidas sólo a posteriori y, a menudo, contradictorias.
 
Según algunas fuentes de alto nivel del autor, hay una creciente insatisfacción entre muchos prelados, aunque estos no lo manifiesten públicamente. En cuanto a la opinión pública, Politi acierta cuando afirma que Benedicto XVI "gusta a quien ya tiene certezas, difícilmente consigue acercarse a quien está en búsqueda".
Se creía que sería un "papado de transición". Pero, escribe el periodista italiano en su libro, "si transición es el movimiento hacia una nueva fase de reorganización, no se ve el resultado. (...) En la obra de gobierno no se capta la indicación de una ruta definida, un proyecto orgánico que redefina la fisionomía de la Iglesia en la sociedad contemporánea".
 
El libro de Marco Politi, como el resto de sus escritos, aporta una clave de lectura diferente a la que nos tienen acostumbrados el resto de vaticanistas italianos. Escrito desde el respeto y reconociendo la tarea de "teólogo, pensador, predicador" del papa alemán, el autor no tiene miedo de mojarse cuando hace falta, y enriquece nuestra perspectiva con un cuadro tan bien ponderado como documentado.