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El título lo explica todo: hoy hablaré de una persona ejemplar, una testigo de fe. Ciertamente, esto es el que es Teresa Losada el amor de Jesús encarnado. Este miércoles, en el Palau de la Generalitat, la Vice-Presidenta del Gobierno, Joana Ortega, expresando los sentimientos de muchas personas, entregó el II premio del Memorial Cassià Mª Just a la hermana Teresa Losada. Porque Teresa Losada es monja, de la Congregación de las Franciscanas Misioneras de Maria. Además, también es consultora del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso para las relaciones con los musulmanes Su vida es la muestra de una vocación religiosa vivida en medio del mundo estimando al máximo a quienes necesitan la acogida más extrema: los inmigrantes.

Gracias a su fuerza y entusiasmo se fundó la institución Bayt Al-Thaqafa destinada a acoger e integrar los inmigrantes, básicamente magrebís. Teresa Losada acogió a los magrebís desde los inicios de los años 70. Ella comprendió que su Jesús, exiliado y extranjero en muchas ocasiones, se hacía vivo en el rostro de aquellas personas que, habían abandonado su casa y vivían entre nosotros como inmigrantes. Ellos formaban parte de los preferidos de Dios porque vivían en una tierra extraña, eran pobres y necesitaban un acogimiento cálido. Su amor preferencial por los inmigrantes ha sido testigo constante de su amor cristiano sin límites, el amor gratuito que es donación desinteresada. Gracias a personas cono Teresa Losada otras personas se preguntan ¿por qué ama así Teresa?, ¿en que cree?, ¿Cuáles son los fundamentos de su amor?. ¿qué fe la sostiene?. Preguntas que dan pie a la gran respuesta de la Evangelització: Jesús y su Buena Nueva.

Ahora, que los cristianos estamos convocados a una Nueva Evangelización, es el tiempo de encontrar testigos creyentes que estimulan la curiosidad de los no creyentes. El testimonio es el mejor anuncio de Jesús resucitado porque en Él hay la vida que vence la muerte o toda desesperación. Gracias al testigo de personas como Teresa Losada los cristianos pueden explicar desde el corazón que hay un Cristo que es fuente de agua viva y que calma la sed. Cómo muy bien dijo Teresa Losada en su intervención la “distinción que nos concedéis se basa, como ya he mencionado al principio, en estos hombres y estas mujeres que hoy forman parte de nuestras ciudades, de nuestros pueblos. Ciudades y pueblos de la siempre abierta, siempre cálida y siempre acogedora Cataluña. Tan de bono todo el mundo se sienta y se considere arraigado, porque puedan dar el mejor de ellos mismos. Porque, en definitiva, "la justicia y la paz se besan!" (Salmo 84, 11).