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No quiero terminar este estudio del tratado Sobre el Espíritu Santo de Basilio sin recoger lo que se dice sobre el concepto de libertad:
 
Afirman que el Espíritu no es esclavo ni señor, sino libre. ¡Oh terrible insensibilidad y lamentable audacia de quienes así hablan! ¿Qué debo llorar más, la estupidez o la blasfemia? (20.51).
 
En contraste con el ideal moderno, el mundo antiguo concibe el ser siempre en relación. 'Ser', 'existir', significa formar parte de algo más grande que una misma y honrar las obligaciones que se desprenden de esta pertenencia que me da identidad, de esta pertenencia sin la cual yo no existiría. Lo que resulta decisivo no es evitar toda servidumbre (esta es la noción moderna de autonomía), sino servir al señor legítimo, es decir, aquel del que recibimos los beneficios que nos permiten vivir. La radicalidad judía y cristiana no radica en el rechazo de la servidumbre, sino en la proclamación de Yahvé o de Dios Padre-Hijo-Espíritu como único Señor de la propia vida:
 
Una vida no vivida bajo la mirada del Señor es de lo más miserable. Este es el caso de las potestades rebeldes, las cuales, en alzarse contra el Dios omnipotente, perseveran en la esclavitud, no porque sean de peor naturaleza, sino porque rechazaron su creador. Así, pues, ¿a quien das el nombre de libre? ¿A quien no tiene rey?. ¿A quien, no teniendo poder para gobernar a los demás, no soporta ser gobernado? Realmente una naturaleza así no se encuentra entre las cosas que existen, e imaginar eso del Espíritu sería una patente impiedad (20.51).
 
En este sentido, 'ser libre' significaría estar aislado', 'no poder referir a nadie la propia vida', mientras que 'gobernar' o 'ser gobernado' indica la vivencia de la relacionalidad:
 
Por tanto, si el Espíritu es creado, es evidentemente siervo como todos los demás, ya que, según el salmo, 'todas las cosas te están sometidas' (Sal 118,91). Pero si realmente está por encima de las cosas creadas, entonces participa de la realeza [i.e. es Señor, tal como el Padre y el Hijo son Señor] (20.51).

(Extraído de Ser persona, hoy: estudio del concepto de 'persona' en la teología trinitaria clásica y de su relación con la noción moderna de libertad. Teresa Forcades i Vila. Publicaciones de la Abadía de Montserrat).