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(David Casals CR) Este sábado murió el pastor protestante Francisco Manzanas, quien denunció al Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo (Francia) por discriminación religiosa. La razón: que los pastores protestantes que ejercieron durante el franquismo no tenían derecho a recibir una pensión, ya que el Estado entonces no reconocía la relación laboral que tenían con sus comunidades, y no se les permitió cotizar.

Después de un largo periplo en los tribunales, finalmente a principios de 2012 la justicia europea falló a su favor, y dictaminó que el trato que había recibido por parte del Estado había sido discriminatorio, y que tenía derecho a que le trataran "igual" que los sacerdotes de la Iglesia Católica, que sí se les había permitido cotizar.

"Nos ha dejado un luchador"

Franscisco Manzanas (Barcelona, ​​1926 - Alicante, 2014) ejerció la pastoració entre 1952 y 1991. "Nos ha dejado un luchador. Un hombre que ha entregado toda su vida al servicio de la Iglesia", señaló el presidente de la comisión permanente de la Iglesia Evangélica Española (IEE), Joel Cortés. "Siempre lo recordaremos como el pastor, el evangelista, el luchador por un mundo mejor a la luz de la Evangelio", añadió la IEE en un comunicado.

Desde la Federación de Entidades Religiosas Evangelioas de España (Ferede), el órgano que representa a las iglesias protestantes y evangélicas ante el Estado, se estima que hay aproximadamente 150 personas que podrían encontrarse con una situación similar a la de Manzanas.

De hecho, la Ferede llevaba desde 1997 reivindicando estas pensiones ante los sucesivos gobiernos centrales, una petición que consideraba que era de justicia, pero se encontró primero con el silencio, y después con declaraciones de buenas intenciones y promesas, que nunca eran materializadas.

Los pastores protestantes no lograron que el Estado reconociera su categoría profesional hasta finales de los años noventa: en 1992 se firmaron los acuerdos de cooperación con las minorías evangélica, judía y musulmana; pero hasta 1999 no equipararon los derechos laborales de los pastores evangélicos a los sacerdotes católicos. Este hecho impidió a Manzanas cotizar el mínimo de 15 años que la Seguridad Sociales exige para acceder al cobro de una pensión de jubilación.