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(Jordi Llisterri-CR) Una jornada de presencia de los obispos catalanes con los jóvenes y entre los jóvenes. Es lo que se ha vivido este sábado en el encuentro del Aplec de l'Esperit alrededor del lago de Banyoles. En la eucaristía que cerró el encuentro en el Pabellón de la Draga se reunieron más de 2.000 jóvenes y un centenar de sacerdotes.

"Queridos jóvenes, la Iglesia os necesita! Dios cuenta con vosotros! Vivid enamorados de Dios". Esta fue la llamada del arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense, Jaume Pujol, en la homilía. Acompañado de todos los obispos de Cataluña les invitó a "ser la mano que señala Cristo para que otros también puedan llegar". Y les recordó que "seguir a Jesús no es una serie de normas. No pasa por la inteligencia sino por el corazón".

El mensaje que leyó el obispo de Girona al final de la misa reforzó esta idea y el lema del encuentro de Banyoles: "Es el Señor". Francesc Pardo también insistió en que todo se fundamenta en responder a la pregunta que hace Jesús a Pedro: "¿Me amas?". "Repite esta pregunta cuántas veces necesites, hasta que la comprendas y te des cuenta de que en la respuesta te juegas la vida", dice el mensaje final. Una respuesta que han dado otros "afirmando que la injustícia, la violencia, la falta de libertad, el dólar o el euro, el individualismo, la búsqueda de placer sin dignidad... no son nuestros señores".

El lago de Galilea, en Banyoles

Esta llamada cerró una celebración vivida en un ambiente caluroso, en todos los sentidos. Dentro del Pabellón deportivo se reprodujo la iconografía inspirada en el lago de Galilea que han marcado toda la celebración del encuentro. El espacio central del altar estaba ocupado por una gran barca de la que salían las redes que evocábamos los pasajes del Evangelio en los que Jesús llama a los pescadores del lago de Galilea.

"Que el Pabellón de la Draga sea la mejor Iglesia de Cataluña", propuso a los asistentes el delegado de Juventud de la diócesis de Girona, Jordi Callejón, al iniciarse la celebración. Era la segunda vez que el obispado de Girona acogida esta celebración que cada cuatro años organiza el Secretariado Interdiocesano Juventud de Cataluña, Baleares y Andorra, y que se convoca desde 1978.

Cuatro espacios y una barca 

El encuentro se inició por la mañana al lado del estanque con el acto de bienvenida en el que intervinieron la vicepresidenta del Govern, Joana Ortega, y el alcalde de Banyoles, Miquel Noguer, con el obispo Pardo. Antes de comer, los jóvenes participaron en las actividades catequéticas que se habían preparando en tres espacios distintos alrededor del estanque. La Unión de Religiosos de Cataluña, organizó un cuarto espacio para los animadores y mayores de 25 años. Un grupo más reducido de jóvenes participaron en las dos catequesis que se hicieron en una barca que navegaba por el lago.

Al mediodía, todos los participantes se volvieron a concentrar en el Parque de la Draga para comer al aire libre. Antes de la misa hubo un espacio de conciertos y testimonios de fe en el mismo parque. La directora de Cáritas Cataluña, Carme Borbonès, y el arzobispo de Barcelona, ​​el cardenal Lluís Martínez Sistach, también presentaron el proyecto de acompañamiento educativo a niños vulnerables al que ha apoyado el Aplec.

Así, en las diversas actividades en pequeños grupos y en los espacios de encuentro a pleno sol, durante el día los obispos también tuvieron la oportunidad de sudar con los jóvenes en esta nueva edición del Aplec de l'Esperit.