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(Laura Mor-CR) Diversas entidades católicas con sede en el barrio de Sants de Barcelona hacen un llamamiento al diálogo y al entendimiento en el conflicto encendido tras el desalojo y el derribo del edificio ocupado de Can Vies. Todas rechazan frontalmente la violencia que se ha explicitado estos días.

Los hermanos maristas de Sants, la parroquia de Santa María de Sants y de otras entidades vecinales cercanas coinciden en la dificultad de emitir juicios ante un colectivo que prácticamente no conocen, aunque nunca han tenido ninguna queja de la actividad promovida desde este centro social, situado en la calle Jocs Florals. La escuela y la comunidad marista de la calle Olzinelles y la parroquia de Sants estan a pocos metros del Can Vies y del centro de los disturbios y las protestas.

"Que no se enroquen"

Por su parte, el rector de la parroquia de Santa María de Santos, José Luis Socias, ha redactado una carta para el Full Dominical pidiendo que los implicados "no se enroquen" y que esto "pueda frenar la vías de solución ". Concluye que "lo que deseo es que nosotros no avivemos el fuego. Las posturas opuestas incrementan las tensiones".

Comentando la situación con CatalunyaReligió.cat, Socias ha utilizado el mismo tono prudente y ha remarcado que se debe analizar la situación teniendo en cuenta la trayectoria de un "colectivo que ha marcado una pauta de convivencia dentro del barrio". Socias espera que los afectados encuentren vías de entendimiento que respeten todas las maneras de ser y, como Iglesia, pide "estar atentos y valorar a las personas".

Desde el Colegio Maristes Sants-Les Corts, el hermano Félix Martín considera que "algo en la sociedad chirría cuando se producen estos capítulos". El marista reconoce que "no sabemos demasiado de este movimiento", pero considera que "los disturbios no tienen nada que ver" con los activistas de Can Vies. Cuando la dificultad de emitir juicios, Martín considera que lo que está pasando va más allá de "cuatro paredes": "Can Vies se ha convertido en una bandera, es casi un sacramento para este colectivo, que lo consideran un signo de su lucha". Con todo, el hermano marista Feliu Martín lamenta que se agoten las vías de diálogo porque "es una lástima que no nos podamos entender como gente adulta".

Por lo que respecta a la actividad normal del centro educativo, situado junto a Can Vies, el subdirector dice no se ha visto afectada porque los capítulos de mayor tensión se han vivido "de noche". És un aspecto que han destacado otras entidades vecinales, que han desmarcado así los actos bandàlicos de las manifestaciones más multitudinarias.

Los que sí se han posicionado más concretamente sobre el desalojo han sido los dos agrupamientos de Minyos Escoltes i Guíes de Cataluña en el barrio, el Montserrat Xavier y el Mossèn Puig i Moliner. En un comunicado emitido por el escultismo catalán critican que el Ayuntamiento de Barcelona haya desalojado y derribado un proyecto "de 17 años de dinamización social y construcción de alternativas de la villa de Sants". El texto apoya "a la voluntad de las personas a autogestionarse para dinamizar su entorno y lograr una mayor cohesión social a través de tejer comunidad y compartir experiencias" y condena el uso de la violencia.

 

[Foto: Víctor Serri ]