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(Jordi Llisterri-CR) Un nuevo y moderno edificio de nueva planta junto al histórico edificio de Gaudí de las Teresianas de la calle Ganduxer de Barcelona. Ya hace unos días que lo ocupan los alumnos pero este lunes se hizo la inauguración con una misa presidida por el cardenal Lluís Martínez Sistach. El nuevo edificio acoge a los alumnos de Bachillerato y de cuarto de ESO y se ha construido elevado sobre dos pistas deportivas.

En tiempos de recortes, esta escuela concertada ha construido el edificio con las aportaciones de los padres, y los fondos de previsión de la AMPA y de la Fundación Escuela Teresiana. La comunidad religiosa ha cedido los terrenos dentro del recinto escolar que acoge el edificio original de Gaudí y las sucesivas ampliaciones del centro docente.

La directora de la Escuela, María José Montserrat, abrió el acto enmarcándolo entre los 125 años de la escuela fundada por San Enrique de Ossó y el próximo centenario de Santa Teresa. Y lo situó en continuidad con "la participación, el compromiso y la solidaridad, que siempre hemos querido compartir".

La celebración estuvo presidida por una gran fotografía de la imagen de la Virgen de Montserrat que da nombre al nuevo edificio. Durante la homilía, Martínez Sistach situó "el bien, la verdad y la sabiduría" como fuente de la educación e hizo un llamamiento a la escuela cristiana y a los padres a acompañar a los alumnos en el descubrimiento de Jesús. "La dimensión trascendente es lo que puede dar la escuela cristiana, mostrar que no todo se termina en este mundo", una llamada que se concreta en "ayudar a reconocer la voz de Dios". Remarcó la necesidad de este acompañamiento porque "a menudo nos cuesta seguir a Jesús porque nosotros tenemos unos criterios que no son los Dios". En las plegarias, el cardenal también añadió una oración por las niñas secuestradas en Nigeria y pidió su liberación.

El arzobispo de Barcelona concelebró con secretario general de la Fundació Escola Cristiana de Catalunya, el jesuita Enric Puig, el sacerdote responsable de la atención pastoral del centro, José Ramón Pérez, y el rector de la parroquia Virgen de la Paz, Manuel Claret. La celebración dio paso a varios parlamentos, como el del presidente de la AMPA, Luis Vilaclara, y José Antonio Segarra, representando el patronato de la fundación de Escuelas Teresianas. Destacaron la aportación de los padres para hacer posible la ampliación de las instalaciones. Segarra también remarcó que si hace 125 años la escuela fue posible por la "coincidencia de dos innovadores vitales como Antoni Gaudí y san Enrique de Ossó", ahora el nuevo edificio también "se debe llenar de humanidad, de exigencia y de afecto".

El arquitecto Felipe Pich-Aguilera explicó como ante el reto de construir junto a una obra de Gaudí y de las ampliaciones posteriores que mantuvieron el mismo estilo arquitectónico, en el nuevo edificio se ha optado por "una arquitectura moderna porque no quiere reproducir el pasado, quiere ponerlo al día". Una muestra de continuidad son los ladrillos de cerámica que se han añadido para cubrir la nueva fachada de un edificio en el que dominan las estructuras metálicas y el vidrio.

En el ámbito institucional intervino Albert del Pozo, director general de profesorado del Departament d'Ensenyament de la Generalidad, y Sònia Recasens, segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona; ambos vinculados al centro. Recasens recordó emotivamente como ex alumna la formación humana que le habían ofrecido las teresianas y como el esfuerzo, la generosidad, o la responsabilidad "son actitudes que me han enseñado en la escuela que me han acompañado toda la vida ".

Las teresianas tienen seis escuelas en Cataluña (dos en Barcelona, ​​una en L'Hospitalet del Llobregat, una en Tortosa, una en Tarragona, y una en Vilanova) que están gestionadas por la Fundación Escuela Teresiana.