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(CR) Las grandes ciudades concentran poder, riqueza, tecnología, innovación, creatividad. Y en su conjunto han mejorado las condiciones económicas, de educación y salud de las personas. Pero al mismo tiempo también concentran los problemas sociales más importantes, la destrucción ecológica, la pobreza urbana y la crisis de la vida cotidiana. Y sobre todo se observa desintegración del tejido social y la violencia por desconfianza en las personas e instituciones.

Este es el contexto, los "ángeles" y los "demonios" que conviven en las grandes ciudades, que marcará la ponencia del sociólogo Manuel Castells que abrirá el Congreso internacional de Pastoral de las grandes ciudades. El martes 20 de mayo será la primera de las nueve ponencias que habrá durante los tres días del Congreso. Marc Augé de París, Javier Elzo de Bilbao, Angelo di Berardino de Roma, Benjamín Bravo de México, Luca Bressan de Milán, Jean-Bosco Matanda de Kinshasa, Alphonse Borràs de Lieja y Carlos M. Galli de Buenos Aires, son los otros ponentes internacionales confirmados.

Castells, catedrático emérito de planificación urbana de la Universidad de California-Berkeley, explicará el proceso de concentración de población en las grandes ciudades que se ha vivido en los últimos años y que se acelera. En continentes como América Latina se calcula que la población urbana alcanzará el 90% en 2050.

Para Castells, la dualidad que se vive en las grandes ciudades tiene efectos sobre el desequilibrio psicológico y emocional de las personas. Y en cuanto a la dimensión espiritual, esto provoca un anhelo creciente para encontrar en la religión un refugio y una guía para superar la crisis multidimensional de un desarrollo inhumano. Explica que la proporción de población religiosa en el mundo se ha incrementado de un 83% en 1980 a un 89% en 2010.

También ha sido así por la religión católica, que las últimas décadas ha crecido a nivel mundial en número total de seguidores. Pero Castells hace ver que no ha sido así en términos relativos. Respecto a la población mundial, en proporción la Iglesia católica ha bajado del 22% de la población religiosa al 17% en 2010, más que ninguna otra confesión. Castells también alerta que práctica regular de la religión entre los mismos católicos también ha bajado y precisamente en España, junto con Brasil, es el país dondese observa un mayor descenso.

Desde la mirada experta de uno de los sociólogos de más prestigio internacional, en la primera ponencia del Congreso Congreso Internacional de Pastoral de las grandes ciudades que organiza el arzobispado de Barcelona, ​​Castells situará las causas potenciales de estas tendencias, sus consecuenteuencia en la sociedad y sus implicaciones para las prácticas futuras de la Iglesia católica.

Manuel Castells es actualmente catedrático de la Universitat Oberta de Cataluña y académico de la Real Academia Española de Ciencias Económicas. Es director de investigación en el departamento de sociología de la Universidad de Cambridge y fue Profesor Distinguido de la Universidad de Santa Clara, universidad jesuita en Silicon Valley.