Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Per saber-ne més

(Jordi Llisterri CR) Ni brotes verdes, ni historias; el problema es el sistema económico y financiero. "A pesar de las noticias esperanzadoras del Gobierno lo que nosotros vemos no corrobora estas expectativas". Es uno de los mensaje que ha dado este jueves el obispo de Terrassa, Josep Àngel Saiz, en la rueda de prensa que ha presentado el trabajo de la nueva Cáritas Diocesana de Terrassa.

El obispo Saiz ha explicado que por la crudeza de la crisis y "empujados por las necesidades más perentorias, hemos tenido que volver a prácticas más asistencialistas". Una muestra es que en cinco años las ayudas económicas a les familias y beneficiarios de Cáritas Terrassa se han duplicado con creces: de 294.000 euros en 2009, a los 681.000 del año pasado. Sin embargo, el obispo de Terrassa ha apostado por continuar "nuestro trabajo de promoción integral de la persona" y de prevención de la pobreza.

Esta impresión la han confirmado tanto Salvador Obiols, director general de la entidad, como Pilar Taché, secretaria general y responsable de Acción Social. "El modelo económico anterior no funciona", dijo Obiols explicando la cronificación de la pobreza, y se ha preguntado "por qué rescatamos los bancos, las autopistas y no a las personas?". También Taché ha descrito como año tras año aumentan las personas que deben atenderCáritas, que ya son 70.000 en todo el obispado de Terrassa. Y ha alertado sobre la falta de expectativas de muchos colectivos, como los que tienen más de 50 años y "los niños y jóvenes que ya no serán 'mileuristas', serán 'quinientoeuristes". "La solución pasa por un cambio profundo de las estructuras económicas y financieras actuales", dijo Taché.

Nueva etapa

Desde enero de este año Cáritas Diocesana de Terrassa ha comenzado a funcionar plenamente como una entidad independiente de la antigua Cáritas conjunta entre los nuevos obispados de Barcelona, ​​Terrassa y Sant Feliu. Tras la división del arzobispado de Barcelona en 2004, el obispo Saiz explicó que "con el paso del tiempo se ha visto que era mejor que cada diócesis tuviera su propia Cáritas". El mismo proceso se ha vivido en el obispado de Sant Feliu de Llobregat.

El obispo de Terrassa ha remarcado la continuidad que en estos diez años han tenido las Cáritas parroquiales y que lo que se ha hecho ahora es "empezar una nueva etapa, no un cambio sustancial". Principalmente busca atender un obispado con una población más dispersa y potenciar las Cáritas en cada parroquia. El año pasado ya se inauguró la nueva sede de Caritas Terrassa, que se ha situado en Sabadell para diversificarla presencia territorial de los organismos diocesanos.

Por otra parte, José Ángel Saiz ha insistido en la misión de Cáritas que "no es una simple organización de ayuda al necesitado". Forma parte de la acción que define la vida de la Iglesia y quiere ser un signo efectivo "del modelo de la Iglesia apostólica en la que los cristianos compartían todos sus bienes ". "La Iglesia es una gran familia de los hijos de Dios y en una familia no tiene sentido que unos vivan en la abundancia y otros tengan necesidades", ha insistido el obispo de Terrassa para enmarcar la labor de Cáritas.

En la rueda de prensa en la sede del obispado también se han presentado los datos actualizados de los servicios que ha realizado Cáritas en Terrassa los últimos cinco años en el territorio que cubre la diócesis, el Vallés Oriental y el Vallés Occidental.