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(Josep Miquel Bausset) Este sábado se han celebrado 100 años del nacimiento en Alicante de Francesc Castelló Aleu, un joven que a lo largo de su corta vida vivió su fe con valentía. La ciudad de Alicante ha dedicado una calle al beato Francesc Castelló en el barrio de San Gabriel, cerca de la parroquia que lleva su nombre. Y será los días 1, 2 y 3 de mayo que la parroquia de Sant Pere de Lleida peregrinarà en Alicante, ciudad donde nació hace 100 años, el beato Francesc Castelló.

El matrimonio Castelló Aleu vivía en Lleida, pero por razón del trabajo del padre la familia se trasladó a Alicante, donde nació el pequeño Francesc, el tercer hijo del matrimonio. Bautizado en la basílica de Santa María de Alicante, cuando murió su padre, en junio de 1914, la madre y los tres hijos volvieron a Lleida, de donde eran originarios.

A la muerte de la madre, en 1929, Francesc y sus dos hermanas fueron acogidos por la hermana del padre. Con la ayuda de una beca, Francesc estudió en el Institut Químic de Sarrià, terminando la licenciatura en Oviedo, amb sólo 20 años de edad. Francesc colaboró ​​con la Congregación Mariana y en tareas apostólicas en el patronato obrero del barrio de la Sagrada Familia de Barcelona. Con el título de químico, Francesc comenzó a trabajar en la casa Cros. El joven comenzó a salir con Mariona Peregrí, de quien se enamoró.

El 1 de julio de 1936 Francesc se incorporó al ejército y fue detenido el 21 de julio del mismo año 1936. Fue encarcelado en la Seu Vella de Lleida, convertida en prisión. El 29 de septiembre compareció ante el tribunal popular, que la acusó de fascista, lo que Francesc negó rotundamente. Pero al ser acusado de católico, el joven respondió: "Sí, ¡soy católico!" En ofrecerle la libertad si renunciaba de la fe, Francesc no quiso apostatar. Murió el 29 de septiembre de ese mismo año, dando testimonio de Cristo.

Como dice Sant Pere Crisòleg en uno de sus sermones, "Los mártires nacen al morir", y ya que "su fin significa el principio, en matarlos les dio la vida y ahora brillan en el cielo, cuando los hombres pensaban haberlos suprimido dela tierra".

Antes de morir, Francesc Castelló escribió tres cartas, una a su promesa, otra a sus hermanas y a su tía, y la última al padre jesuita Román Galán. A los tres textos de Francesc resuena su alegría al poder ser testigo de fe. Así lo cantan los gozos dedicados al beato Francesc Castelló: "Ves el cielo que ya te espera y en ese último momento, escribirás lo que anhela tu corazón y el pensamiento: paz y amor pernos de palanca, entre tú y lo que has querido".

En la carta a Mariona Pelegrí, su promesa, Francesc Castellón escribía: "Una alegría interna, intensa, fuerte, me invade. Todo estoy rodeado de ideas alegres como un presentimiento de la Gloria". También en la carta a sus hermanas está la paz y la serenidad de Francesc, que nacían de su fe en Cristo: "Acaban de leerme la pena de muerte y nunca he estado más tranquilo que ahora. Tengo la seguridad de que esta noche estaré con mis padres en el cielo, allí os esperaré a vosotros. No quiero de ninguna manera que lloréis".

Finalmente en la carta a Román Ganlán, Francesc le expresaba la confianza en Dios ante su muerte inminente: "Le escribo estas letras estando condenado a muerte y faltando unas horas para ser fusilado. Estoy tranquilo y contento. Espero poder estar en la gloria Dentro de poco rato ".

Francesc Castelló fue un auténtico mártir de Cristo, ya que como dice San Ambrosio en su comentario al salmo 118, "es llamado mártir quien soporta injustamente los tormentos de laspersecuciones, porque no ha robado, no ha hecho violencia a nadie, no ha hecho nada contra la ley. Es atacado como culpable, cuando es digno de alabanza". De hecho, cuando Francesc fue acusado de fascista, él lo negó. Pero cuando fue acusado de cristiano, dio público testimonio de su fe.

El 11 de marzo de 2001 el papa Juan Pablo II beatificó el mártir, un joven que vivió amando, y murió perdonando, como cantan unos Gozos:

“El martiri t’asserena,
i amb la força dels teus cants,
abastaves la carena
on el Crist congrega els sants.
Ara al cor no poses tanca,
vetllant el món esmaperdut”.

Montserrat siempre ha tenido un vínculo especial con el mártir Francesc Castellón, ya que el monje y padre Romuald Díaz, fue el biógrafo y el vicepostulador de la causa de beatificación. Por otra parte, el monje Odilón Planàs fue el autor de la música de los Gozos del mártir y el monje Oriol Divino fue quien dibujó estos Gozos.

En el centenario de su nacimiento, los valencianos y los catalanes tenemos en Francesc Castelló, un joven que confiar plenamente en Dios, un modelo de vida cristianay un ejemplo de fortaleza ante las dificultades.