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(Jordi Llisterri-CR) La "primavera eclesial" que representa para muchos Francisco, también lo es para la vida consagrada. Religiosos y religiosas que se sienten en total sintonía con "un extraordinario programa de renovación" que ha puesto en marcha el papa. Así quedó recogido en la asamblea general de la Unión de Religiosos de Cataluña (URC) que se ha celebrado esta semana en Barcelona.

El objetivo de la 70ena asamblea de la URC fue profundizar en la "Evangelii Gaudiu"con representantes de las órdenes religiosas presentes en Cataluña. A partir de la presentación del presidente la URC y provincial de los Claretianos, Màxim Muñoz, y del provincial de San Juan de Dios, Pascual Piles, se dedicó la sesión a concretar las llamadas que hace directamente esta Exhortación Apostólica a la vida religiosa.

"Como religiosos, sentimos un 'sano orgullo' tener como Papa un religioso", explicó en la intervención inicial Màxim Muñoz, ya que "una buena parte de su aportación, estilo, acentos, propuestas... deriva de su formación y experiencia como religioso". Para Muñoz, en la "Evangelii Gaudium" el papa "ofrece a toda la Iglesia, empezando por él mismo, un extraordinario programa de renovación" donde el centro es un "Evangelio vivido sin las glosas que amenazan convertirlo en una ideología religiosa muy peligrosa". Así, la exigencia de que "el Papa Francisco nos pide a todos es una renovación y conversión profunda para que sea posible un estilo de Iglesia en misión".

Es en este contexto que el Papa "nos valora y cuenta mucho con nosotros para hacer realidad este sueño que tiene de una Iglesia 'en salida misionera' hacia las periferias necesitadas de la misericordia y el compromiso de los cristianos". Por eso habla de los religiosos como "hombres y mujeres capaces de despertar el mundo". Y a esto se suma la convocatoria del Año dedicado a la Vida Consagrada, que se celebrará en 2015.

Como muestra de un compromiso que no es nuevo, y coincidiendo con el debate en el Parlamento sobre la pobreza, Muñoz recordó los muchos religiosos que trabajan en este ámbito: "Junto con ellos y con tantas entidades sociales cristianas y laicas reclamamos un acuerdo de país contra la pobreza y exigimos a nuestros políticos que actúen para detener un sistema que hace que la diferencia entre los más ricos y los más pobres sea cada día mayor".

Una nueva etapa

"Francisco nos pide una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría". Es la síntesis que hizo Pascual Piles del documento papa para introducir el trabajo de la asamblea. "Una alegría que no debe ser una sonrisa 'Profident', sino que debe salir de la experiencia que llevamos dentro "y que consiga que" los cristianos demos la sensación de que vivimos con mucha alegría, sin fingirlo".

También un aspecto clave de esta dimensión misionera es actuar "pensando en los que no conocen a Jesucristo, en las personas alejadas que no han tenido ningún contacto con la experiencia de fe". Asimismo, el documento de Francisco también plantea las cosas de la Iglesia "que al Papa le gustaría remover". Pero si bien "se ve claro que quiere una reforma de la Iglesia, también debemos recordar que la Iglesia somos todos, también nosotros".

En el ámbito concreto de la aportación que puede hacer la vida consagrada, Piles remarcó la experiencia que ya tienen los religiosos en las demandas que hace el Papa, como "el no a la economía de exclusión, el no a la idolatría del dinero, y el no al pesimismo estéril". Un cambio que pasa por "tener la dimensión social en el corazón".

Los contenidos de la asamblea están recogidos en el último número del Horeb, la publicación semanal de comunicación interna de la URC que acaba de llegar a los 250 números. En la misma asamblea, además de tratar cuestiones organizativas, también se informó sobre diversas actividades y servicios como el Centro Catalán de Solidaridad de ayuda a los drogodependientes o el Congreso de Laïcat XXI.