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(Gloria Barrete-CR) "La Escuela Pia de hoy es como un poliedro, donde una cara corresponde a la escuela, otra a la acción social, el laicado, o los grupos Mou-te. Todo junto aguanta el poliedro, y dentro de todas las caras coinciden, se encuentran en el núcleo. Hoy hablamos de eso, del núcleo, de ser escolapio, y hemos descubierto que el núcleo lo podemos definir en Presencia, Hacer ComunidadParticipación ". Con este símil geométrico Jaume Pallarolas, el provincial de los escolapios en Cataluña, iniciaba la presentación de los resultados de Acció CE7, el proceso participativo impulsado para avanzar en la corresponsabilidad de laicos y religiosos en la construcción de la Escuela Pia de Cataluña y que tiene como objetivo aportar al próximo Capítulo Provincial, de 2015, propuestas claras y concretas en este ámbito.

Pero ¿cómo es ser escolapio hoy? ¿en qué punto se encuentra la orden en cuanto a la corresponsabilidad de laicos y religiosos? una mesa redonda, moderada por el sacerdote y periodista Francesc Romeu, y con la representación de tres personas provenientes de diferentes ámbitos de la Escola Pia: Mireia Sánchez,de Servicio Solidario, Txon Reverter, profesora en la Escuela Pia de Granollers, y Ramon M. Nogués, escolapio, ha querido dar respuesta a estas cuestiones.

Para Txon ser escolapio hoy significa "identificarse con unos valores de la Escola Pia, sentirse a gusto, sentir que lo que haces te gusta, eso te hace sentir cerca de la Escola Pia y te hace comprometerte ". Para Ramón M ª Nogués, en cambio, el sentirse escolapio se refleja en "un compromiso con la educación, dirigida a los más necesitados, y haciéndolo desde un compromiso cristiano, con voluntad de seguir el Evangelio, entendido como un liberación integral ".

Pero este sentirse escolapio, ¿es sólo distintivo de los religiosos? La Escuela Pia de Cataluña es una institución plural e histórica, formada por una comunidad de personas, laicos y religiosas, que comparten unos valores, y se comprometen con una determinada misión, en un cierto territorio y a través de unas herramientas como las escuelas, colonias, grupos, fundaciones, parroquias. ¿Cómo hacer, pues, que los laicos y religiosos trabajen a una, hacia esta transmisión conjunta de valores?

Un proceso proyectado en el próximo Capítulo Provincial

En mayo de 2013 se inicia el proceso participativo Acció CE7, acrónimo de Comunidad, Educación, Transformación, y el numero siete como valores propios de la institución, una forma de subrayar que están en un momento de revisión y reflexión de la tarea llevada a cabo hasta ahora. El anterior Proyecto Institucional del Laicado, dan paso ahora a un nuevo nombre: Acció CE7, que propone unas acciones para seguir avanzando.

De las diferentes fases por las que ha pasado el proceso durante un año, se han recogido tres líneas de acción: Participación institucional, Presencia territorial y Hacer comunidad, con unas acciones concretas divididas por temporalización, entre las que hay que hacer antes del próximo Capítulo de 2015, las que habrá que hacer durante el Capítulo, y las que habrá que hacer después.

De las que hay que hacer durante este año destacan el impulso de espacios participativos en las diferentes áreas, el refuerzo de la participación de los laicos en el Capítulo; conocer todos los grupos y todas las actividades que se llevan a cabo bajo el paraguas de la Escuela Pia, o realizar una prueba piloto de las Mesas de presencia.

Un proceso participativo complejo y osado que, según el escolapio Enric Canet, necesita de todos ya que "sólo entre todos lo haremos, hay mucha gente en la piña, y mucha también en la estructura, pero finalmente lo más importante es el pomo de arriba: los niños, los pequeños, los débiles. "

La presentación de Acció CE7 finalizó con las palabras de Pedro Aguado, padre general de la Escuela Pia, animando a los participantes a comprometerse con la misión de la institución.