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(Cáritas Diocesana de Barcelona) Tener una vivienda con buenas condiciones y poder asumir los costes son unos de los factores clave para que las personas sientan que su vida es estable y digna y para que esta tranquilidad les permita disfrutar de un buen estado de salud. Estas son algunas de las conclusiones a las que Cáritas Diocesana de Barcelona ha llegado en el informe ' Hogar, vivienda y salud. Acción prevención social', presentado este miércoles en rueda de prensa.

El director de la entidad, Jordi Roglá, ha destacado "el deterioro físico y psicológico de las personas que atendemos". En este sentido, Roglá ha seguido defendiendo la urgencia de un pacto social contra el paro y ha reivindicado la necesidad de hablar y trabajar por la recuperación física y mental de las personas atendidas por Cáritas.

Situaciones que generan angustia y sufrimiento

Durante la rueda de prensa, se ha puesto de manifiesto que las personas que acompañamos en el Servicio de Mediación en Vivienda viven situaciones de extrema vulnerabilidad ya que perder la vivienda o sufrir por no poder pagar las facturas genera mucha angustia y puede empeorar su situación vital hasta el punto de dejarlas excluidas de la sociedad.

Son una alterta las situaciones de las familias atendidas: muchas de ellas tienen hijos o hijas (un 73%), sufren el paro (un 70%) y su economía es muy precaria (en el 59% de los casos, los ingresos anuales son inferiores a 9.000 euros). Su fragilidad también se refleja en el hecho de que cada vez más tienen que vivir acogidas en casa de sus familias o amigos, su espacio vital se reduce a una habitación o deben realquilar para poder llegar a fin de mes.

Todas estas situaciones generan angustia y sufrimiento y es precisamente esta otra dimensión de las dificultades relacionadas con la vivienda las que recoge uno de los capítulos del informe presentado. Según Carme Trilla, responsable de Acción Social de Cáritas, "se constata la relación entre malas condiciones en la vivienda y mala salud mental".

Esta reflexión es fruto del trabajo conjunto entre CDB y la Agencia de Salud Pública de Barcelona. "Una de las conclusiones a las que se ha podido llegar es que la precariedad en la vivienda pasa más factura a la salud de las mujeres (un 50% de las atendidas por Cáritas tienen dolores de cabeza o de espalda, migrañas, etc.) que a la de los hombres (un 30% de ellos) ", ha explicado Trilla.

En cuanto a la salud mental, 2 de cada 3 personas que atendemos sufren situaciones de angustia, depresión, etc. Los niños también acaban somatizando la presión que implica vivir en la precariedad: problemas relacionados con la alimentación, otitis o una mala salud mental son algunas de las dolencias de las que habla el estudio.

Ayudas a la vivienda social

Además, el documento pone de manifiesto que las ayudas económicas destinadas a las familias para pagar alquileres, hipotecas, suministros, etc. se han multiplicado por 4 con relación al 2007, pasando de los 0,5 millones de euros a los 2 millones (el total de ayudas de este año es de 5,3 millones). Durante el 2013, 11.000 personas habrán recibido ayudas de Cáritas Diocesana de Barcelona (CDB) en concepto de vivienda.

Este informe también explica que Cáritas ofrece alojamiento a 1.500 personas que no pueden acceder a una vivienda. Esto es posible gracias a los 360 viviendas, entre los pisos compartidos por proyectos de inserción y los de alquiler social, que la entidad gestiona junto con la Fundación Fomento de la Vivienda Social-FFHS.

Por otra parte, también cuentan con 6 centros residenciales (74 plazas) para personas en riesgo de exclusión social. En dos años, el objetivo de Cáritas y de la FFHS es llegar a más de 500 viviendas de alquiler social. Otra cifra a destacar es que cada día, 4.200 personas duermen bajo un techo gracias a las ayudas de Cáritas.

El trabajo de CDB para garantizar que las personas tengan un lugar digno donde vivir también se conconcreta en el Servicio de Mediación en Vivienda (SMH). Se puso en marcha hace dos años para que, a través de la mediación con entidades financieras o propietarios, las personas que acumulaban deudas por no poder pagar el alquiler o la hipoteca no perdieran su vivienda.

285.000 personas atendidas por Cáritas

En estos dos años de vida, se han atendido 1.800 familias (6.256 persolas), se han evitado 455 desahucios y se han conseguido 101 daciones en pago. Para Cáritas lo más importante es que la persona pueda mantener su vivienda. Así, gracias a la mediación, en 225 casos se ha logrado que las cuotas acaben adaptándose a la economía familiar o que las deudas se replanteen y en otros 198 se ha facilitado que las familias se puedan quedar en la vivienda en régimen de alquiler social.

Además de estas reflexiones sobre salud y vivienda, en la rueda de prensa también se ha hecho un balance de la acción social de este 2013. Salvador Bacardit, delegado episcopal, ha presentado los datos aproximados de cierre de este 2013: "Hemos ayudado, entre las 462 Cáritas parroquiales, arciprestales y la diocesana, a un total de 285.000 personas", concluyó Bacardit.

 


[Fotografia: © Alice Sassu]