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(CR) Alarmados por las consecuencias de las autos de TSJC sobre el modelo lingüístico de las escuelas. Así se manifiestan los padres de las escuelas cristianas representados por la Confederación Cristiana de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Cataluña. Una posición que se suma a la de los titulares de las escuelas cristianas y a la de la Escola Pia de Cataluña que tiene un centro afectado por la polémica.

Para los padres de las escuelas cristianas el criterio de una familia no debe "prevalecer e imponerse al de todas las demás" ya que genera una situación "que puede generar conflicto en imponer nuevas condiciones a la mayoría de familias que habían elegido la escuela conociendo previamente cuál era el régimen lingüístico".

En un comunicado remarcan que "la matriculación de un alumno en una escuela supone la aceptación del Proyecto Educativo de Centro y el respeto al carácter propio de la Escuela". Y por ello, rechazan "la injerencia de los tribunales en aspectos de orden académico". Este es el texto del comunicado.

Comunicado de la Confederación Cristiana de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Cataluña.

La Confederación Cristiana de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Cataluña (CCAPAC) se muestra alarmada por las consecuencias que se pueden derivar de los cinco nuevos autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) relativas a las reclamaciones sobre aspectos lingüísticos formuladas, en cada caso, por una sola familia. Esta confederación representa las AMPAs de cuatro de las cinco escuelas afectadas.

El Tribunal pretende imponer un porcentaje de horas de castellano que se deben impartir en las aulas -en caso de que haya un solo alumno que solicite la escolarización en esta lengua- bien diferente del que ahora tienen las escuelas.

La CCAPAC respeta las opiniones y opciones de todas las familias, pero no entiende que el criterio o la opción de una de ellas deba prevalecer e imponerse al de todas las otras familias de los 24 o más compañeros de aula del alumno cuya familia ha reclamado. Imponer esta voluntad minoritaria no sólo en la atención al propio hijo, sino a todo el resto de compañeros, es algo que puede generar conflicto en imponer nuevas condiciones en la mayoría de familias que habían elegido la escuela y conociendo previamente cual era el régimen lingüístico.

Se debe tener presente que la organización educativa y el uso de las lenguas en la enseñanza forman parte del Proyecto Educativo de Centro, que es un documento aprobado por el Consejo Escolar, órgano donde están representados los padres y madres. De acuerdo con la legislación vigente, la matriculación de un alumno en una escuela supone la aceptación del Proyecto Educativo de Centro y el respeto al Carácter Propio de la Escuela.

Por este motivo, la CCAPAC rechaza la injerencia de los tribunales en aspectos de orden académico que tienen una regulación específica propia y la que, en ningún caso, ha sido vulnerada por los centros, tal como parece desprenderse del texto.