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(Laura Mor CR) La familia Paulina ha celebrado este sábado el centenario de su fundación. En un acto en la Basílica de Santa Maria del Mar, se ha recordado la figura de San Pablo y se han reunido las Hijas de San Pablo y el Apostolado Litúrgico de esta familia religiosa.

La rama femenina, que es la única que hoy tiene representación en Cataluña, se conoce sobre todo por la librería que tiene en la ronda San Pedro de Barcelona, ​​que distribuye libros de la Editorial Paulina, dedicada a la difusión de la espiritualidad y catequesis, y San Pablo, que abarca todos los campos. De hecho, la misión de la familia paulina es la difusión del Evangelio a través de los medios de comunicación sociales, por tanto, también a través de la prensa y de la producción editorial, con películas y materiales catequéticos.

Antonietti Saveria es una de las cuatro hermanas que comparten comunidad en la calle Casp número 68 de Barcelona. De origen italiano, Saveria hace un diagnósticoo global de su congregación: "El movimiento tiene mucha fuerza en Brasil, en Colombia y en Perú, donde hay comunidades que empujan a las de aquí". Y habla también de "comunidades que están aflorando en Checoslovaquia, Rumania, Rusia y Polonia".

La realidad de las paulinas en Cataluña

En cambio, dice que "aquí es más duro por la convivencia de los dos idiomas". Lo explica en clave de librería: "Debemos pensar casi en una librería doble y nunca llegamos a tener de todo". Saveria hace también una reflexión sobre el carisma itinerante de las paulinas: "La praxis de San Pablo era la de fundar comunidades y marcharse, de modo que el carisma allí tenía continuidad".

Refiriéndose al bilinguismo dice que "puede ser un problema". Explica que, en esta itinerancia, es un compromiso aprender el catalán para estancias cortas. Pero Saveria hace un matiz: "Cataluña es un país que aprecia mucho la cultura. Aquí realmente la gente lee y estudia, y eso te anima y te da valor para seguir".

En cuanto a los retos que afronta hoy la congregación hay, según Saveria, la implicación de los laicos: "Como las vocaciones son pocas, hay que preparar a los laicos para que hagan suyos los principios de la congregación y nos ayuden en la difusión del Evangelio".

El acto festivo de este sábado es el primero que ha tenido lugar en Cataluña y a lo largo del año la fiesta continuará en todo el mundo. La fecha a rememorar es el 20 de agosto de 1914, cuando Santiago Alberione abrió la escuela "Piccolo Operaio", que terminaría siendo la Sociedad de San Pablo, precursora de la rama femenina.

En el acto celebrado este sábado en Santa Maria, el biblista Javier Velasco ha hablado de la conversión de San Pablo, y también se ha glosado la figura de Alberione. Para cerrar la fiesta, José Antonio Pérez, uno de los responsables de la familia paulina, presidió una eucaristía, que el rector Salvador Pié acogió en la basílica.