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(Laura Mor –CR) "Ha sido un foro muy partitipativo y heterogéneo, con testimonios y ejemplos claros de compromiso en el mundo". Más de cuatrocientas personas se van con el compromiso de ser "mensajeros de esperanza". Es la principal conclusión del III Fòrum Català Teologia i Alliberament que se ha celebrado en Barcelona este fin de semana y que, con esta tercera edición, se ha consolidado entre el público como "un espacio de encuentro para todas las personas convencidas de que hay que construir puentes y sinergias para favorecer una vivencia liberadora de la espiritualidad".

Tal como explica uno de los talleristas, Xavi Casanovas, "el foro ha mostrado la vida desde la frontera, no teología en sentido abstracto". Se ha referido así a los testigos de fraternidad que hoy tienen lugar en nuestro país y que, desde el punto de vista de la fe, tienen un lugar en el Foro: "Hemos visto como el tejido social catalán se alimenta de la fe de muchos creyentes". Como ejemplos, Casanovas ha mencionado la OliveraAlba o la Fundació Formació i Treball de Cáritas.

Sábado una oración de interiorización abrió la jornada, de la mano del capuchino Juan Botam. En la tabla de bienvenida del foro, Jaume Botey situó esta convocatoria con el horizonte del Fòrum Social Català que se celebrará en abril en Barcelona. Se refirió explicando que el FCTiA es la visión teológica, espiritual y trascendente de este movimiento, que tiene muy clara la necesidad de comprometerse en la dimensión social.

A lo largo del fin de semana se ofrecieron hasta 68 talleres que mostraban formas de lucha por la esperanza, respondiendo al lema de este año. Gente de de toda Cataluña pudieron mostrar luchas muy diversas vividas en clave de evangelio, algunas de carácter social, otras desde la teología y de tipo bíblico, hasta las más espirituales, interreligiosas y ecuménicas.

Para el jesuita Lorenzo Puig, miembro de la organización, el foro ha dejado en los participantes "un buen sabor de boca". "Hemos tenido la sensación de que cada vez hay más complicidad y que compartimos la voluntad de construir juntos". Puig explica como entre los jóvenes que han participado se detectaban "las ganas de conocer vivencias comunitarias nuevas". En este sentido, ha citado los talleres que explicaban la pascua familiar de los maristas, el movimiento Redes Cristianas, el Casal Loiola y el voluntariado de VOLPA , entre otros.

El foro, que ha convocado ya una cuarta edición para 2016, se clausuró el domingo con un pequeño concierto de la coral de la asociación Àkan, que los asistentes vivieron con emotividad. Entre otras canciones, cantaron El meu país de Lluís Llach:

Fotografías: Llorenç Puig y Xavi Casanovas.