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(Vida Nueva) El cuestionario del Sínodo de los Obispos sobre la familia que se celebrará en Roma el próximo octubre ha tenido una amplia difusión en las diócesis de Cataluña. Y, sobre todo, una buena acogida entre los fieles. A pesar del poco margen de tiempo para contestar, todos los obispados han difundido el documento, que se ha estudiado en grupos parroquiales, consejos diocesanos, movimientos familiares o reuniones de delegados episcopales y sacerdotales.

“Ya era hora. Nos gusta que nos pidan nuestra opinión. Quizás no nos harán mucho caso, pero es importante que, por lo menos desde Roma, se quiera saber lo que piensan los fieles y no solo la jerarquía”, son algunas de las respuesta habituales que recoge el suplemento Vida Nueva Catalunya, que aborda este tema en su nuevo número de enero.

Es pronto para reflejar conclusiones sobre las respuestas, pero los responsables diocesanos que las han recogido coinciden en la riqueza y variedad de las mismas. Así, han contestado quienes creen que debe cambiar todo y quienes proponen más formación, más integridad y pautas más claras desde la Iglesia.

Por otro lado, destaca la actitud de acogida ante las diversas realidades familiares y las respuestas que remarcan las cosas positivas que ya funcionan: las muchas familias que viven con alegría la fe, cómo se está trabajando en la preparación al matrimonio o la formación que reciben los padres con motivo del bautismo o de la primera comunión. En definitiva, cómo en lugar de lamentarse se intenta trabajar con la realidad familiar actual.

Este espíritu es el que recogen las delegaciones de pastoral familiar, que se plantean como un servicio a las familias y un referente en la preparación prematrimonial. Algunas diócesis también cuentan con servicios de acompañamiento a matrimonios que viven momentos de dificultad en su relación.

Otra dinámica que ha generado la difusión del cuestionario ha sido la posibilidad de debatir sobre temas que hasta ahora parecían cerrados. El teólogo Gaspar Mora comenta en una entrevista en el suplemento lo relevante de que, “habiendo un montón de documentos sobre la familia, el cuestionario pregunte qué hace realmente la gente y qué piensa”. Según Mora, la clave del tema estará en “terminar con la exclusión y la condena” y en “distinguir entre la doctrina y la praxis pastoral”.

 

Se puede ampliar la información del monográfico de enero en Vida Nueva.