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"La Iglesia en Cataluña puede avalar el derecho a decidir, no lo que se debe decidir"

(Jordi Llisterri-CR) Ha reiterado lo que había expresado en otras ocasiones y se ha limitado de defender la doctrina sobre el reconocimiento Cataluña que han repetido siempre los obispos catalanes. Es decir, el reconocimiento de Cataluña como nación, "el derecho de los ciudadanos a replantear el tipo de articulación del País, y la legitimidad moral de todas las opciones basadas en los principios democráticos". Traducido en palabras más sencillas: "La Iglesia en Cataluña puede avalar el derecho a decidir, no el que lo se ha debe decidir "

Son las ideas que ha expuesto este jueves al mediodía el padre abad de Montserrat, Josep Maria Soler, en la tribuna Moment Zero, un almuerzo-coloquio celebrado en el recinto del Born de Barcelona organizado por el periódico El Punt Avui. Una invitación al abad Soler a exponer ante la sociedad civil la perspectiva de la Iglesia en el debate soberanista.

Pero el abad también dijo otras cosas que no es tan habitual escuchar a los obispos catalanes. Como el fracaso para ser escuchados por la jerarquía española. También se ha mostrado convencido de que el Vaticano tienen fuentes muy diversas de información sobre la realidad catalana: "Roma sabe lo que está pasando y se está trabajando para explicar el momento que está viviendo Cataluña en la Santa Sede".

Ante las insistentes preguntas del público sobre este tema, Josep Maria Soler ha asegurado que hay obispos y religiosos catalanes que han hecho esta tarea y que tanto el actual secretario de Estado, Pietro Parolin, como el anterior, Tarsicio Bertone, "conocen muy bien los temas de Cataluña". El abad también es consciente de que "el Papa Francisco tiene muchos dossiers sobre la mesa" pero que a la vez "insiste mucho en que las cosas deben verse desde la periferia".

Igualmente, cree que la "práctica normal" sería que la Santa Sede reconociera una Conferencia Episcopal Catalana en caso de constituirse un nuevo estado. Si fuera el caso, "la Iglesia catalana está preparada" por la dinámica de trabajo conjunta de los obispos catalanes desde 1968 y la estructura de la Conferencia Episcopal Tarraconense.

La "incomprensión" de la Conferencia Episcopal Española

El abad de Montserrat ha recordado en la ponencia la invitación de Raíces Cristianas de Cataluña a los "otros hermanos católicos de otros pueblos de España" a acoger "una realidad nacional de Cataluña que es previa a la formación del actual Estado ". Según el abad este pedagogía "repetidamente se ha intentado, pero sin demasiado resultado".

De la misma manera lamentó que la posición de los obispos de Cataluña "no se ha visto comprendida por los documentos de la Conferencia Episcopal Española" que "sin entrar nunca en valorar el fondo de las reivindicaciones de la sociedad catalana y prescindiendo de los documentos de los obispos de Cataluña ha ido repitiendo en 2002, 2006 y 2012, sin matices, la defensa de la unidad de España como un bien moral".

Durante las preguntas del público el abad ha argumentado que "si Cataluña es una Nación tiene derecho a expresarse sobre su futuro" y que "cuando otras instancias de Iglesia dicen que no, es porque consideran que Cataluña no es una nación". También ha puesto como ejemplo de esta incomprensión como la presencia del catalán en la visita del Papa a Barcelona "no gustó a algunos".

En cambio, según el abad Soler en el derecho a decidir "no estamos ante una cuestión partidista o de una batalla estrictamente política, sino que en el fondo estamos ante una cuestión ética". En cambio, "las opciones que cada uno pueda tomar están abiertas a todo un abanico de posibilidades". Y lo ha ilustrado con una cita del obispo vasco Juan María Uriarte: "ni la independencia de un pueblo ni la unidad del estado son dogmas absolutos. En principio ninguna de estas dos opciones no puede ser reprobada en nombre de la fe, y ninguna puede ser requerida o exigida en nombre de la fe". Y el juicio concreto ha pedido que quede en manos de los laicos.

La religión, una realidad positiva

En la segunda parte de la ponencia Josep Maria Soler ha explicado que "el Estado y la sociedad en general debe aceptar el hecho religioso como una realidad positiva". Para el abad la Iglesia "en una sociedad democrática tiene una palabra a aportar, no a imponer", buscar con los no creyentes "caminos para hacer un mundo más humano", y "asumir sin miedo laa laicidad positiva ".

En este contexto se ha referido sin citarla a la regulación del aborto , temas en los que "las convicciones de los cristianos pueden entrar en contradicción con las leyes del Estado; leyes que, en democracia, algunas veces sólo pueden establecer el mal menor". Para el abad "en una sociedad plural no podemos pretender que la moral cristiana se convierta ley del Estado".

Ante esto ha apelado a objeción de conciencia "en el caso de que hubiera una contradicción flagrante", una actitud que debe mantenerse "sin despreciar los individuos que en conciencia asuman comportamientos que contradicen la ética cristiana".

El abat también ha levantado sonrisas de los presentes en dos respuestas a las preguntas del público. Cuando se le preguntó por si cerraría medios propiedades de la Iglesia como 13TV ha apelado a "primero pedir la conversión" de sus responsables. Y cuando se le planteó si se veía como próximo arzobispo de Barcelona rápidamente respondió que "no lo desearía".

En la presentación del acto, el director de El Punt Avui, Xevi Xirgo, explicó que esta era la convocatoria que la tribuna Moment Zero que había tenido más respuesta de público. Entre los asistentes estaba la vicepresidenta del Gobierno Joana Ortega, y representantes del món político, periodístico y eclesiástico.