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(Delegación de Misiones de Lleida) Los niños y niñas de la parroquia de Artesa de Lleida están preparando la jornada de la Infancia Misionera. Acompañados dels sus padres y catequistas, participarán en la Feria Misionera que tendrá lugar este sábado por la tarde en la escuela de la Sagrada Familia de Lleida.

Para preparar esta actividad, invitaron una misionera, la hermana María Jesús Marco, que compartió con ellos y sus padres su vida como misionera en América Latina durante más de 30 años. Con una explicación farcida de anécdotas, los niños se pudieron hacer una idea sobre cómo es la vida de una misionera. Aunque trabajó con comunidades de Argentina, Brasil y Ecuador, la hermana María Jesús centró su testimonio en la época que le tocó vivir en este último país.

La trayectoria de Marco ha estado ligada principalmente a la educación de los niños en situacións de riesgo. Explicó que ha visto mucha miseria y dolor, pero que no cambiaría su vida por nada del mundo. También ha visto la alegría de aquellos que no tienen nada material, pero que ponen todo lo que están al servicio de los demás. Esta, decía la hermana, es la clave de la felicidad: servir a los demás y encontrar en su felicidad, la propia felicidad.

Los niños y niñas de Artesa han conocido una realidad diferente. También han descubierto que no hay que ser mayor para ayudar a los demás. Está claro que todavía son pequeños para ser misioneros fuera de casa, pero ya pueden poner en práctica las actitudes de un misionero: preocupación por las personas cercanas, la oración por ellos y también para las personas que tienen más lejos, y compartir lo que tienen y lo que son.