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(Capuchinos) Los Capuchinos de Cataluña, pasadas las fiestas de la Navidad, han celebrado el Encuentro Fraterna Anual al convento de Pompeia de Barcelona, organizada por el Consejo de Laicos de la Provincia, formado por representantes seglares de cada convento. Bajo el lema «El Fruto del Espíritu» reunieron unas 170 personas para compartir la fe y hacer experiencia de fraternidad. En los pasillos de Pompeia había una exposición que recuerda el paso de San Francisco por tierras catalanas hace justamente ochocientos años.

El Encuentro comenzó con un rato de oración. Seguidamente, fray Jacint Duran, experto en espiritualidad franciscana, hizo una intervención introductoria sobre el Fruto del Espíritu en la vida cotidiana. Recordó la frase de San Ignacio "lo que llena y satisface el alma no es saber mucho, sino el sentir y gustar de las cosas internamente", y diferenciar entre lo que nos gusta y el deseo de que llevamos en el corazón indicando que, a veces, lo que nos desagrada puede llevar a una plenitud de vida que quizás no nos lleva lo que más nos gusta. Fray Jacint dijo que nuestra gran promesa es ser habitados por el Espírituy concluyó hablando del proceso de conversión de san Francisco y de los sentimientos que fue experimentando, tanto de amargura como de dulzura, que lo acercaron a Dios y lo llevaron a la acción.

Después llegó el turno de los testigos, que expresaron como sienten la acción del Espíritu en su vida diaria. Begoña Fornes, maestra de novicias de las Religiosas de la Pureza de María, indicó que el Espíritu actúa poniendo orden en nuestro caos interior, de manera parecida a como Dios pone orden en el caos en los primeros versículos del libro del Génesis. El Espíritu nos ayuda a poner nombre a todo lo que vivimos y sentimos. El Espíritu nos ayuda a jerarquizar qué es lo verdaderamente importante respecto a lo que no lo es tanto. El Espíritu nos unifica, transforma nuestra realidad y nos hace encarnar en ella. El Espíritu gime en nuestro interior y nos hace decir «Abbá», volviéndose a nuestra identidad más profunda, la de ser hijos de Dios.

Esteve Fornaguera, los Grupos de Diálogo y Oración de Arenys de Mar, recordó como en unos momentos concretos de su historia personal se encontró con personas que le ayudaron a saber confiar en Dios y en la bondad desde la humildad. Dijo que la acción del Espíritu siempre es en beneficio de los demás y también indicó, según su experiencia, que el Espíritu se hace presente de una manera más significativa allí donde hay más dificultades.

Anna Casas, del Grupo de Diálogo y Oración de la Ayuda, expresó que se había sentido la cercanía del Espíritu en momentos dolorosos de su vida. Afirmó que el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad y que es precisamente en momentos de dificultad cuando nuestro corazón se puede ablandar y el Espíritu puede aflorar.

Beatriz Martínez, del grupo de la Renovación Carismática de La Bonanova, valorando la experiencia de gozo de la comunidad desde pequeña, remarcó la importancia de verbalizar en voz alta la oración y la alabanza a Dios y como el impulso profundo del Espíritu le había ayudado a superar momentos muy difíciles de la vida familiar .

El último testigo fue el del hermano marista Toni Torrelles que se hizo presente en el Encuentro desde París a travésde una grabación en vídeo. Torrelles dijo que vivía la presencia del Espíritu en su vida sintiéndose acompañado y orientado, que el Espíritu formaba parte de sus opciones, de las respuestas a las llamadas que sentía, que era un compañero de camino que 'inspiraba y que confiar en el Espíritu lo protegía del desánimo y del cansancio espiritual. Finalmente, Jacint Duran hizo una síntesis, subrayando los aspectos más representativos de lo que habían dicho los testigos.

El momento central del Encuentro Fraterna fue el de la Eucaristía que presidió fray Gil Parés, Provincial de los Capuchinos de Cataluña y Baleares en la Cripta del Santuario, ambientada bellamente con símbolos rojos en forma de llamas, insinuando la presencia del Espíritu.

Después de una comida de hermandad, la tarde se hizo la presentación de dos libros. El primero, «Con cartones por la calle», del Enrique Richard, que desde hace más de diez años colabora en Arrels. El autor habló de sus vivencias en la atención a personas sin techo y de todo lo que ha ido aprendiendo de ellas. Seguridamente, fray Jacinto Duran presentó su libro "El Càntic de les Criatures de Sant Francesc», explicando los tres momentos de redacción del Cántico, para terminar cuestionándose cómo es posible que San Francisco, que en el momento de redactar el Cántico era un hombre ciego, enfermo y fracasado, experimentara una joya tan profunda en su corazón, tan bien reflejada en el canto.

Carla Costa y el grupo de la Renovación Carismática de La Bonanova pusieron el punto y final a este Encuentro con un recital-oración, con cantos de su nuevo CD, invitando a cantar a los asistentes. Fue un momento de oración denso y hermoso de agradecimiento y alabanza a Dios.