Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

Per saber-ne més

(Jordi Llisterri - CR) "Nos dirigimos a laicos católicos de Cataluña, hombres y mujeres, jóvenes o mayores, bautizados que participan o no en comunidades parroquiales, arciprestales, movimientos,... y reconocen la experiencia apasionante y difícil de la fe, para que reafirmemos juntos nuestra voluntad de ser cristianos en el mundo y laicos en la Iglesia". Este es el inicio de la llamada de un grupo de laicos que en 2015 quieren celebrar un Congreso del Laicado de Cataluña.

Después de unos meses de trabajo y contactos en varias diócesis, el próximo sábado 18 de enero hacen en Barcelona el primer acto abierto a todo el mundo para presentar la iniciativa y empezar a trabajar para preparar este congreso. "Queremos hacer un proceso de preparación previo", explica Maria Mercè Sardà, profesora de secundaria de Tarragona y una de las promotoras de red. Bajo el nombre de Laicat XXI, se quiere potenciar una red de laicos: "No pretendemos ser un movimiento porque de movimientos ya los hay. Queremos hacer un congreso y cuando se haya hecho el Congreso, ya se verá ".

Sardà explica los dos ejes que marcan este proceso, el papel del laicado en la Iglesia y en el mundo. "La Iglesia no es de los religiosos y de los clérigos", dice. En cambio, "el laicado dentro de la Iglesia casi no tiene ningún papel. Hacen cosas, porque hay muchos laicos que hacen catequesis, haciendo Cáritas, colaborando... pero no tienen un papel relevante ni se la hacen suya".

En un momento en que los laicos son personas preparadas y con buena formación no debe limitarse "a dar sólo su opinión, sino que han de tomar decisiones dentro de la Iglesia". Un ejemplo son aquellos "consejos de pastoral que están como muertos. Y no se trata de culpar a nadie, sólo de describir la situación".

Pero un aspecto que aún les preocupa más es cómo ser cristiano en medio del mundo. "En un mundo secularizado esto quiere decir compromiso en la vida social. Porque lo que pretende cualquier cristiano es la transformación del mundo hacia el Reino de Dios. Y esto requiere implicarse en este mundo y transformar desde las estructuras hasta la realidad más cercana".

Por ello, Sardà ve como un problema que "a menudo el cristiano se arruga cuando está rodeado de un ambiente muy secularizado" y Congreso también quiere ayudar "a decir y a hacer". El encuentro del sábado está abierto a todos los que quieran implicarse en este proceso.