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(Glòria Barrete - CR) Los Maristas están de celebración. Hace casi 200 años de la fundación del Instituto Marista y lo han empezado a celebrar con un encuentro de hermanos de la provincia catalana, fraterna y familiar, en el Monasterio de Les Avellanes.

La jornada, a principios de año, ha contado con la felicitación de año nuevo por parte del provincial, el hermano Maurice, y con informaciones relevantes de la provincia y propuestas que se llevarán a cabo. Destacan, según el hermano marista, Ramon Rubies, “la apertura próximamente de una nueva obra social en Santa Coloma o un receso conjunto en verano para Hermanos y Laicos”.

Según Rubies, también hay que subrayar el trabajo de reflexión que se está llevando a cabo en la Provincia Marista en el contexto de la próximo Asamblea de Misión con representantes de todo el mundo que se celebrará en Nairobi el próximo septiembre y que lleva por lema “Maristas nuevos en Misión”. Para Ramon Rubies “el lema ayuda a ver que siempre podemos hacer nuevo, como un sentido de novedad; eso se remarcaba mucho en el anterior Capítulo Provincial: “Maristas Nuevos que salen a una Nueva Tierra”.

El Instituto Marista hoy

Celebrar casi 200 años es motivo de agradecimiento y alegría para los hermanos maristas, pero también es motivo importante para reflexionar sobre la vigencia de un carisma y una espiritualidad que daba respuesta a unas necesidades concretas. ¿Y en pleno siglo XXI? ¿Qué actualidad tiene el carisma marista? Según Rubies la actualización es básica y el trabajo conjunto con los laicos también: “llegar casi a celebrar 200 años es motivo de acción de gracias y es motivo de actualidad del carisma; son 200 años y aún hoy nuestra misión de evangelizar y educar a los niños y a los jóvenes, especialmente a los más necesitados, tiene vigencia; esta educación y evangelización no sólo pasa a través de los hermanos, si no también a través de los laicos que van viviendo y compartiendo la misión, la espiritualidad, el carisma y el sentido de ser marista en pleno siglo XXI, con todas sus complejidades”.

Complejidades que los maristas afrontan con esperanza. Una esperanza que el Superior General, Emili Turú, les transmitió en la jornada celebrativa en las Avellanas. El Superior, que acudió más en calidad de hermano marista que no tanto como Superior, subrayó la importancia de que los religiosos y los cristianos sean en tiempos difíciles, de crisis, y de dureza, esperanza para un mundo que sufre.

El encuentro continuó con la tradicional celebración de aniversarios de vida religiosa de los hermanos que cumplían 25, 50 e incluso 60 años de vida religiosa. Años dedicados a la evangelización de los niños y jóvenes más vulnerables.