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(CCAPAC) La Confederación Cristiana de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Cataluña (CCAPAC), que representa a las familias de 260.000 alumnos escolarizados en 403 escuelas catalanas, ha solicitado audiencia al Ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, para entregarle el manifiesto -y los apoyos recibidos- contra la falta de consenso con que se ha aprobado la LOMCE.

Las adhesiones son el resultado de la campaña "¿Una nueva ley orgánica de educación cada cinco años y medio? ¡Es de mala educación!" que la CCAPAC inició el pasado mes de septiembre con la publicación de un manifiesto en el que se exigía "consenso y estabilidad" en la aprobación de la ley y "la exclusión de la educación y sus normas básicas del juego político partidista".

Además de las AMPA agrupadas en la CCAPAC, este manifiesto ha recibido la adhesión unánime del patronato de la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña, que preside el Cardenal Arzobispo de Barcelona, ​​y donde están representados todos los estamentos de la comunidad educativa -familias, profesorado, direcciones y titulares de centros- de 403 escuelas. También se han recibido las adhesiones específicas de más de 200 órganos de gobierno de centros (Consejos Escolares, equipos directivos ...) y otros particulares.

"Como padres y madres, hemos vivido la sucesión de reformas de leyes orgánicas en los últimos treinta años: la LOECE, la LODE, la LOGSE, la LOPEG, la LOCE, la LOE... y no creemos que sea positivo para la educación la promulgación de una nueva ley cada vez que el gobierno cambia de formación política, y menos aún si, como es el caso, no ha contado con un amplio consenso", lamentó la presidenta de la CCAPAC, Mercè Rey. "Por eso queremos entregar al Ministro las adhesiones en contra de la LOMCE, para que sepa que la estabilidad educativa es un elemento necesario para una educación de calidad, como lo demuestran los resultados en otros países de nuestro entorno, y porque queremos transmitirle que nos hubiera gustado un acuerdo de todas las fuerzas políticas".

El manifiesto de la CCAPAC reclamaba que, antes de cualquier reforma legal que se emprendiera, hubiera "diálogo con toda la comunidad educativa", así como "respeto a la singularidad de las características diferenciales de nuestro país, en especial de la lengua, como elemento para potenciar la integración y la cohesión social". "El ordenamiento jurídico de la educación debe fundamentarse en la libertad, el respeto a la pluralidad de iniciativas y opciones educativas, la equidad en la atención a los alumnos y en la defensa de la cohesión social", afirmó Rey. "Somos padres y madres y queremos participar en las grandes decisiones que afectan al sistema educativo en el que nuestros hijos se han de formar, a pesar de que leyes como ésta no nos lo quieran permitir, al parecer", ha concluido.

Ahora que la LOMCE ya ha finalizado el trámite parlamentario sin alcanzar el citado consenso, la CCAPAC quiere hacer patente su posicionamiento al Ministro con la voluntad, al menos, de instar a un cambio de actitud en el desarrollo que se pueda hacer de la ley.