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(Laura Mor -CR) La intuición de la hermana M. Raimunda Estil·les ha dado fruto. Es una muestra del III Memorial Cassià Just, que este martes han recibido las monjas de la Comunidad Filipense de la Escuela Nuestra Señora de Lourdes por su labor educativa.

Al recoger el galardón, la hermana Teresa San Miguel ha agradecido la renovación pedagógica que Estil·les impulsó en el centro. "Estil·les decía que la oración reflejada en la vida diaria es la que tiene sentido". Con estas palabras San Miguel ha destacado en el auditorio del Palau de la Generalitat la apuesta de su centro para trabajar la espiritualidad de forma cotidiana en la escuela.

El modelo Estil·les

En el acto de entrega, la pedagoga Sara Blasi ha asegurado que "la escuela Lurdes ocupa un lugar puntero en la pedagogía en Cataluña". Según Blasi, tras el franquismo el centro trabajó para garantizar un modelo educativo propio, el llamado "modelo Estil·les", recordando la directora del centro de aquel momento.

Blasi ha aplaudido los ejes de este proyecto educativo, que se basa en la acogida, la creatividad, el amor por el país, la educación en valores, la formación y la enseñanza-aprendizaje mutuo entre alumnos y profesores.

La espiritualidad como un compás

Por otra parte, el jesuita Xavier Melloni ha descrito la espiritualidad de las galardonadas con una imagen sufí: "Debemos ser como un compás, con un pie arraigado y con el otro que pueda rodar a otras realidades". Se refirió así a la tradición cristiana de la comunidad filipense, inspirada en San Felipe Neri, que ha apostado por descubrir la tradición zen. Cada mañana sus alumnos hacen quince minutos de silencio antes de comenzar la jornada escolar.

Melloni ha remarcado que "en la práctica del silencio está en juego la sociedad del futuro" y ha roto una lanza a favor de procurar espacios de silencio "para no vivir jornadas 'kleenex' que usamos y tiramos sin valorarlas".

"Por su servicio al país, a la pedagogía y a la espiritualidad"

La Direcció General d'Afers Religiosos otorga este galardón para conmemorar la figura del abad Cassià Just. Durante la celebración, el filósofo Francesc Torralba ha explicado que "la espiritualidad de Cassià Just era una apuesta para ir a fondo". Torralba ha apuntado también la condición de músico y la dimensión social como rasgos definitorios de su personalidad, añadiendo que C. Just "se anticipó al empowerment" que ha definido como la acción "de dar poder a las personas para que puedan desarrollar sus facultades".

El acto de entrega ha contado también con la presencia de Joana Ortega, vicepresidenta del Gobern, que ha agradecido la apuesta de país que hace la escuela Nuestra Señora de Lourdes y Enric Vendrell, director general de Afers Religiosos, que ha expuesto el veredicto del jurado.

Aquí puede verse un reportaje de TV3 sobre la Escuela Nuestra Señora de Lourdes y el acto íntegro de la entrega del Memorial.