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(David CasalsCR) El Centro Ecuménico de Cataluña celebró un encuentro en Alcanar, en las Tierras del Ebro, a finales de octubre. No es una elección casual, según explica a Cataluña Religió el capuchino Joan Botam, uno de los fundadores de esta institución que defiende desde 1984 el diálogo entre católicos, protestantes y ortodoxos. 

Las Tierras del Ebro son testimonio vivo de la historia del cristianismo en Cataluña, sobre todo de la represión que, en el siglo XVI, sufrieron los primeros luteranos de Cataluña.

"En esta zona, murió condenado por la Inquisición el primer protestante catalán del que se tiene constancia, Pere Galés, que era de Ulldecona. Y en el mismo siglo, en Morella, ya en el País Valenciano, fue ejecutado Joan Gil, obispo de Tortosa acusado de luteranismo y que fue condenado por la Inquisición", explica Botam.

Galés, nacido en Ulldecona en 1537 y muy relacionado con los movimientos humanistas de la época, fue arrestado en 1593 acusado de ser calvinista y murió en la cárcel de Zaragoza. Después fue juzgado, condenado como hereje y sus restos fueron quemados. Entre 1967 y 1989, estuvo abierta en Barcelona una escuela evangélica que llevaba su nombre.

Cronología del primer protestantismo

Este julio, el ex vicepresidente de la Generalitat y ex dirigente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, publicó en la revista de la cátedra de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) que dirige, Divèrsiauna cronología del primer protestantismo en los Países Catalanes.

Carod pone de manifiesto en esta cronología que la primera condena a muerte en los territorios de habla catalana de un hombre acusado de luteralisme fue, probablemente, el pintor castellano Gonsalves, ejecutado por el Tribunal de la Inquisición de Mallorca. La reforma había empezado seis años antes, concretamente el 31 de octubre de 1517, cuando Martín Lutero difundió sus 95 tesis en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg (Alemania), contra el comercio de indulgencias por parte de la Iglesia Católica. En 1524, se tiene constancia del descubrimiento de un barco lleno de libros protestantes que tenía Valencia como destino.

Se debe tener presente que la tercera publicación de unas Escrituras traducidas a un idioma moderno fue la llamada Biblia Valenciana (1477-1478), tras las versiones en alemán e italiano.

Durante todos estos años, hay constancia de detenciones por luteranismo en el Principado, Baleares y Valencia y, de hecho, sólo en la ciudad de Barcelona, ​​hasta el 1803, se persiguieron a un total de 821 personas acusadas del delito de luteranismo. De todos estos, 389 lo fueron durante la segunda mitad del siglo XVI.

Cinco siglos después

La Inquisición dificultó el establecimiento de un protestantismo catalán autóctono. Después de muchos siglos de ausencia, en 1868 se inauguró en Menorca la primera iglesia protestante en un territorio de habla catalana. En Barcelona, ​​la primera iglesia evangélica en celebrar un culto fue la Iglesia de San Pablo, en la actualidad situada en el número 51 de la calle Ciudad, que abrió sus puertas en 1869.

Botam indica que los primeros contactos ecuménicos se produjeron en los años 50. La actividad fue incrementándose, coincidiendo con los aires de cambio que implicó el Concilio Vaticano II, y también al proceso de apertura que algunos pastores evangélicos trataron de impulsar en sus comunidades.

El ecumenismo durante el franquismo. ¿Y ahora?

Botam recuerda que él mismo, en los años 60, sufrió la censura franquista, a raíz de la publicación de un monográfico sobre ecumenismo en la revista Criterion que impulsaba la orden a la que pertenece y de la que entonces era el Provincial: los capuchinos. Por este hecho, llegó a tener una controversia con el entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne.

"El Ecumenismo ponía nervioso al régimen porque cuestionaba la unidad católica del Estado, que era uno de los principios del régimen. Al aceptar que otras denominaciones cristianas tenían la misma categoría social y jurídica se cuestionaba el Fuero de los Españoles", la norma suprema del régimen, recuerda Botam.

"Entonces el ecumenismo era heterodoxo y no interesaba a la Iglesia Católica de la época. No sé si ahora le interesa", se pregunta Botam, una de las personalidades catalanas más comprometidas en el diálogo ecuménico e interreligioso.