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(CR) Cáritas, Manos Unidas y Arrels son algunas de las entidades de Iglesia que han organizado subastas para financiar sus proyectos. Este formato parece bien consolidado como fórmula para despertar el interés del público y motivar ventas solidarias.

En el mes de noviembre se celebran dos subastas con fines solidarios: la Subasta Benéfica de Arte, Decoración y Antigüedades de Manos Unidas y la que el Col·legi de Dissenyadors d'Interiors i Decoradors hace en beneficio de Cáritas Diocesana de Girona.

Se trata de un formato de financiación cada vez más extendido para recaudar fondos. Solo la subasta de Manos Unidas pone sobre la mesa 1574 piezas diversas agrupadas en 700 lotes, que incluyen hasta una selección de automóviles clásicos y antiguos. El dinero recaudado servirá para financiar la construcción de un hogar para chicas de primaria en Jordighi, en el noreste de la India.

Otros ejemplos que muestran el uso de este formato los encontramos en la agrupación parroquial de Cáritas Salt, que subastó un cuadro del artista Lluís Mateu el mes de abril, en el marco de una caminata solidaria. Arrels, con el lema "Una servilleta para pintar" puso en marcha un proyecto de arte a favor de las personas sin hogar en esta misma línea. Y, con anterioridad, Cáritas Diocesana de Tarragona hizo también una subasta coincidiendo con el Día internacional para la erradicación de la pobreza.