Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

(Jordi Llisterri-CR) "Si como Junta Directiva de la URC nos hemos adherido al 'Pacto Nacional por el Derecho a Decidir' es porque creemos que no se trata de ningún posicionamiento político, como sí lo es el decidirse por una de las diversas opciones que se planteen en la consulta (Estado propio, continuar como una autonomía de España, etc.), que cada uno deberá tomar en conciencia ". Es el posicionamiento de la Unión de Religiosos de Cataluña que ha expuesto este miércoles su presidente, Màxim Muñoz, en la asamblea anual.

El presidente de la URC ha apoyado así a la iniciativa de varias entidades cristianas que promueven una adhesión conjunta al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir. Estas entidades serán recibidas por el Parlamento de Cataluña por la presidenta Núria de Gispert el próximo jueves 31 de octubre, en un acto donde se invita a estas entidades. Entre las entidades firmantes también hay varias órdenes religiosas e instituciones vinculadas a la vida religiosa.

Màxim Muñoz se ha referido a la amplia mayoría social que apoya este derecho, un "punto de partida que como cristianos deberíamos poder defender, porque así lo recoge el pensamiento social de la Iglesia sobre los derechos de los pueblos y lo han manifestado nuestros obispos aplicando esta doctrina al caso concreto de Cataluña". "Es el referéndum o consulta la que puede dar salida a la gran inquietud existente, porque es la única vía para saber exactamente qué quiere la mayoría de los ciudadanos de Cataluña y no guiarnos por suposiciones, opiniones de tertulianos y políticos o recuento de los participantes en las varias manifestaciones", ha argumentado.

Desde la URC también ha reconocido que en el ámbito eclesial el tema de la relación España-Cataluña "tampoco se está viviendo bien" y que se ha convertido en "una especie de tabú que evitamos plantear para no pelearnos". Por ello, Muñoz ha propuesto que desde la Iglesia y la vida religiosa se debería "impulsar algún tipo de plataformas o grupos que se arriesguen a iniciar procesos de diálogo en profundidad sobre este tema, a partir del Evangelio, compartiendo con claridad y respeto las diversas posturas y sentimientos". Una propuesta necesaria para que "sea cual sea el final la solución política a la que se llegue, esta solución dejará heridas o no será firme si no hacemos este esfuerzo de respeto y de diálogo con los que no piensan ni sienten como nosotros".

Por otra parte, añadió que "este tema no nos puede hacer olvidar las víctimas de una crisis, que continúa haciendo estragos" y que hay que reconocer cómo se han volcado las comunidades cristianas para paliar la grave situación: "Son el rostro de la Iglesia samaritana que quiere impulsar el Papa Francisco, descentrada de sí misma y dirigida a las fronteras y las periferias. Son también la denuncia viviente de unas estructuras económicas y políticas que han dejado de poner a la persona en el centro".

Un perdón que no sea "una mera petición formal"

En la misma Asamblea el presidente de la URC ha hecho balance de las beatificaciones celebradas en Tarragona, en la que la inmensa mayoría de mártires eran religiosos y religiosas. Muñoz ha recordado el posicionamiento expresado por la URC en una nota y su petición de que fuera una celebración "eminentemente pastoral y testimonial, que primara los valores evangélicos de sencillez y pobreza, vividos por nuestros fundadores y testimoniados por nuestros mártires".

Ante la petición de un perdón más explícito de la Iglesia por el apoyo que dio al franquismo, ha reclamado "el derecho de la Iglesia a honrar a sus mártires" y la necesidad de reconocer "todas las víctimas sin excepción". En este contexto se ha añadido a opiniones como las del abad de Montserrat y ha afirmado que "quizá conviene una reconocimiento más explícito de los errores cometidos por la Iglesia en su connivencia con el franquismo" de la misma manera que podrían hacerlo "también los que de alguna manera podemos considerar herederos de los que asesinaron a nuestros mártires". Pero para Màxim Muñoz," de nada serviría si se quedara en una mera petición formal de perdón. Sí, sería un primer paso muy importante si fuera expresión sincera del deseo de iniciar o re-comenzar un proceso de reconciliación que todavía no hemos sabido hacer".

La asamblea de la URC se ha cebrado este miércoles en el Seminario de Barcelona. El tema central de trabajo ha sido una evaluación de la vida en comunidad que ha dirigido la teresiana Cristina Martínez, que actualmente forma parte del equipo de gobierno en Roma. En la asamblea también se han aprobado las líneas de trabajo de la URC y se ha escogido una nueva vocal par la junta de la entidad, la provincial de las Religiosas de San José de Girona, Rosa Masferrer.

El director general de Asuntos Religiosos, Enric Vendrell, también se ha hecho presente en la Asamblea y ha dirigido unas palabras a los asistentes para agradecerles su labor y felicitarles por las beatificaciones de Tarragona.

Aquí puede leerse la intervención íntegra Màxim Muñoz sobre el posicionamiento de la URC.