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(Jordi Llisterri CR) Un cristianismo adulto, encarnado pero no diluido, y con la centralidad de la figura de Jesús, es el perfil de cristianismo que se ha reivindicado este miércoles en la presentación del último libro del sociólogo Javier Elzo. En la presentación en la Librería Claret de Los cristianos ¿En la sacristía o tras la pancarta? Elzo ha contado con las aportaciones del presidente Jordi Pujol y del decano de la Facultad de Comunicación Blanquerna Josep M. Carbonell.

Elzo no ha negado que el libro nace en parte de una "irritación" por la forma en que se muestra una Iglesia intransigente, pero el libro va mucho más allá de la lamentación. "Busco una fe adulta, que sepa dar razón de lo que dice y porque lo dice", ha explicado Elzo, con una fe "que dé sentido a su vida y se arraigue en la sociedad actual".

En este proceso ha insistido en la necesidad "de abandonar la idea de cristianizar el mundo, aquella idea constantiniana que como ya no mantenemos el poder político, tenemos que mantener el poder moral ". Por ello, también dedica buena parte del libro a su reflexión personal y experiencia sobre Jesús.

Aunque el libro fue escrito principalmente justo antes del cambio de pontificado, mantiene su crítica a una reacción ante la secularización, que se mueve entre "un cristianismo infantil, en el que obedeciendo ya basta" y un "cristianismo adolescente, que se ha de afirmar diciendo siempre que no". Los últimos meses ha observado con curiosidad cómo "con el Papa Francisco, algunos han pasado del segundo modelo al primer y ahora les parece bien todo lo que dice o hace el Papa".

En la presentación Elzo se ha reivindicado como vasco,"y desde esta iglesia encarnada vivo mi fe. No puede ser de otra manera." También ha querido destacar que había insistido para hacer una presentación en Barcelona, "por gratitud" ya que "gran parte del libro está hecho en Cataluña". Por ello ha citado algunas de las intervenciones que ha hecho en los últimos años invitado por instituciones catalanas que le han ayudado a configura el pensamiento del libro como el Grup Sant Jordi, la Càtedra de Pensament Cristià del obispado de Urgell, la Fundación Blanquerna o Esade, y el seguimiento de la actualidad religiosa de Cataluña en temas como la carta de bienvenida a Benedicto XVI que publicaron varias personalidades catalanas.

El vendaval del Concilio

El presidente Jordi Pujol ha coincidido en la dificultad que encuentran los cristianos en la sociedad actual "que cuando se quedan en casa los critican por quedarse en casa, y que cuando salen a la calle los critican por salir y les dicen que vuelvan a casa ". Pero también ha destacado cómo el libro ayuda a ver con una visión global del mundo que "el catolicismo no está en decadencia", si bien es cierto que "desde aquí, yendo a misa puede parecer que sí", pero también se puede ver que las encuestas dicen "que la obra social de la Iglesia es muy bien valorada y que los curas aprueban en reconocimiento, que no es poco ".

En su intervención el presidente de la Generalitat enmarcó la evolución de la Iglesia en los últimos años en la apuesta que hizo el Concilio Vaticano para "quitar el polvo" que se había acumulado en la Iglesia: "Y cuando hay un fuerte viento se va el polvo pero los papeles quedan desordenados. Después del Concilio, cuando se han querido ordenar los papeles no siempre ha ido bien". Para Pujol, lo que es muy relevante en el libro es que "en medio de una cierta confusión que todos tenemos subraye mucho la figura de Jesús".

Por su parte, el decano de la Facultad de Comunicación Blanquerna y presidente de la Fundación Joan Maragall, Josep Maria Carbonell, ha dicho que el libro de Elzo es uno "de los últimos libros que he disfrutado más leyendo". Para Carbonell es muy relevante las aportaciones que cuestionan la secularización como desaparición del hecho religioso de la sociedad. Y, en este contexto, la necesidad de un "laicidad inclusiva, que puede ser buena para la sociedad".

Carbonell también ha elogiado "la apuesta por un cristianismo encarnado, que no quiere decir diluido en la historia: comprometido en la historia, pero no disuelto en la historia". Una experiencia que debe pasar por "un humanismo cristiano abierto a todos los hombres de buena voluntad" pero que no debe llevar a "un cristianismo huérfano de la resurrección".

El acto ha sido presentado por Enric Masllorens y el libro ha sido introducido por el director editorial de PPC Lluís Aranguren, Enrique Vendrell, el presidente de la Unión de Religiosos de Cataluña, Máximo Muñoz, el secretario general de la Escuela Cristiana, Enric Puig, Salvador Pié, el presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CoNCA), Carles Duarte, el filósofo Francesc Torralba o periodistas como Joan Tàpia.