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(Mercè Solé-CR) Este 1 de mayo se ha celebrado el último desayuno conjunto de los movimientos de la Pastoral Obrera de Barcelona en la Casa de la Iglesia de Rivadeneyra. La sede desaparece este año como espacio eclesial en una compleja operación inmobiliaria. El desayuno ha servido para celebrar el Primero de Mayo y coger fuerzas para una manifestación que este año ha sido muy concurrida y lenta.

Es una chocolatada que ofrece la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) que ya es tradición y que reúne a los militantes antes de añadirse a la manifestación convocada por los sindicatos.

La mayoría de militantes se mezclan con las organizaciones -partidos, sindicatos, movimientos vecinales- donde desarrollan su compromiso evangelizador. Otros se alinean detrás de pancartas propias de los movimientos, que ponen una nota explícita de Iglesia en el conjunto de manifestantes como Pastoral Obrera. Este año el lema de la pancarta conjunta ha sido "Luchemos por nuestra dignidad y seremos libres". Y la celebración aún ha tenido continuidad con una comida de hermandad.