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(Obispado de Urgell) El Festival Canòlich Music ha tenido un cierre brillante la noche del sábado con las actuaciones de Kairoi y Alvaro Fraile, que han hecho bailar y cantar a los cientos de jóvenes y mayores que se han reunido en la Plaza de la Hermandad de Sant Julià de Loria, convocados por la Parroquia de Sant Julià de Loria y las delegaciones de Enseñanza y Juventud del Obispado de Urgell.

La comisión organizadora ha valorado muy bien la experiencia, de marcado espíritu ecuménico, intergeneracional y multicultural, y que ha atraído a niños y sus padres, a jóvenes y a personas de más edad, según la actividad. Ha agradecido la colaboración del Común de Sant Julià de Lòria, del Gobierno de Andorra y la implicación del comercio y del sector hostelero y restaurador de la parroquia, que han facilitado la participación de los jóvenes.

Más de 400 personas han asistido en los actos centrales de la jornada, la Misa cantada por Twocats pel Gospel, donde se apuntaron muchos vecinos de San Julián y visitantes de Andorra y el concierto final, que han animado los participantes hasta la noche.

La jornada comenzó con incógnitas: a primera hora de la mañana y hasta el mediodía, el fuerte viento hizo modificar el orden de las actuaciones y después de la acogida de los jóvenes y familias que iban llegando, a media tarde, comenzó la actuación de 70xset. Más tarde, en el concurso de grupos jóvenes, cinco formaciones de diferentes lugares se disputaron el primer premio, que se llevaron finalmente los participantes de Barcelona, cuatro chicos, con la canción "El artista invitado".

A las seis de la tarde, el grupo serbio Djurdjevke, desplazado expresamente para este evento desde Serbia, ofreció una actuación con piezas de música étnica, a capella, que preparó el terreno para la celebración eucarística que comenzó a las ocho y media, presidida por el Rector de la Parroquia de Sant Julià, padre Pepe Chisvert. Con la iglesia llena a rebosar, el grupo Twocats pel Gospel emocionaron y dieron una intensidad impresionante en la Eucaristía, que terminó con la participación personal del público en el concierto, intengrándose muchos en el coro de cantantes, en el mismo presbiterio, juntamente con muchos niños asistentes.

Por la noche, Kairoi y Alvaro Fraile, dieron el tono más juvenil y pop a la fiesta, e hicieron bailar a jóvenes y no tan jóvenes, a quienes se les pasó el frío siguiendo el ritmo potente de la música propuesta por los intérpretes. La mayor parte de jóvenes de fuera de Andorra han pasado la noche en el Polideportivo o en los hoteles de la parroquia, y a lo largo de esta mañana harán actividades extra en el Principado. Hay salidas previstas y tickets para Naturlandia y Caldea.

La experiencia ha sido muy positiva para la organización, después de que se hayan inscrito en esta primera edición del Canòlich Music, más de 400 personas de toda Cataluña, y muchos grupos de jóvenes vinculados a escuelas confesionales o no, y sus profesores y monitores. Las actividades han sido gratuitas, pero se requería acreditación para entrar en la Misa y el Concierto en la parroquia.