Voleu rebre les notícies?

Subscriviu-vos al butlletí gratuït

-Vacaciones Singulares II-

(Ramon Bassas / CR) Jordi Cervera no necesita demasiadas palabras para explicarnos sus vacaciones. "Durante el curso me dedico a la enseñanza y la investigación bíblica y acompaño grupos de peregrinos a Tierra Santa desde hace unos 15 años. Todo gira alrededor del mundo bíblico: realizo un servicio pastoral que los peregrinos agradecen mucho y también esto sirve para pagarme el viaje a Israel donde puedo quedarme a hacer exploraciones e investigación bíblica antes o después de llevar al grupo. De hecho, todo se resume en que las tierras bíblicas y su gente me tienen el corazón robado". Estamos hablando con un fraile capuchino de la Comunidad de Sarrià muy activo. Es miembro de Cedre, una asociación fundada en el año 2000 para atender a jóvenes en las cárceles, escribe en un blog y, entre otras cosas, es un apasionado de la Biblia.

De hecho, es profesor en la Facultad de Teología de Cataluña el primer cuatrimestre del curso y hace investigación en la biblioteca de l'Ecole biblique et arqueológica française de Jerusalén el segundo cuatrimestre. Le encanta pisar los escenarios de lo que enseña. Hace un tiempo, por ejemplo, hizo la misma ruta del Éxodo en camello que había hecho el monje de Montserrat Bonaventura Ubach en 1910, acompañado por su amigo Riccardo Lufrani, dominico y topógrafo de la Ecole Biblique de Jerusalén, experiencia que recogió en un libro.

"Fruto de mis primeras estancias en Tierra Santa para el estudio conocí el país, y me vi en condiciones de organizar peregrinaciones, después de que me concedieran la licencia que me autoriza a hacer de guía de grupos de peregrinos. Combino las visitas a los lugares santos con visitas de cultura religiosa (museos, arqueología, ecumenismo)", explica.

Los peregrinos que acompañan a Jordi Cervera forman parte de las comunidades cristianas de los Capuchinos, sobre todo en Sarrià, y sus círculos de amistades. No hace demasiado propaganda: "Sólo pongo un letrero en la cartelera de la iglesia de los capuchinos de Sarrià y un anuncio en la web de los capuchinos. Todo muy natural. También funciona muy bien el boca-oreja".

El proceso previo

Cervera organiza solo el viaje, desde los alojamientos a las rutas, aunque cuenta con la colaboración de dos agencias (una en Jerusalén y otra en Barcelona), ​​y "buenos amigos que me respetan el estilo, me ayudan y aconsejan".

Que nadie se piense que con apuntarse al viaje y pagar basta. "Siempre insisto en participar de los encuentros preparatorios. Que los grupos sean exitosos depende fundamentalmente de eso", reconoce. El proceso previo consiste en un primer encuentro informativo explicando el estilo. La segunda sesión consiste en visitar el barrio judío de Barcelona y tener un encuentro con el responsable de la sinagoga de la calle Marlet. La tercera ocasión consiste en un retiro de un día en San Martín del Montnegre.

"Toda la tierra es santa, pero la tierra de Jesús lo es un poco más"

Describir qué se hace, en este viaje, también es muy sencillo: "En el fondo me limito a leer los textos bíblicos en su contexto para que se descubra su naturalidad, y sobre todo dejando que el lugar y la Palabra hagan su efecto. Una vez en casa, y escuchándolos de nuevo en las celebraciones, los llenarán con las imágenes que les han quedado grabadas en la memoria".

¿Cree que esta experiencia alimenta la fe de los que la viven?, le preguntamos. "La respuesta es obvia, de lo contrario no lo organizaría. Como decía una monja catalana de Arbeca, que vivía y murió en Jerusalén, Rosa Maria Perejoan: toda la tierra es santa, pero la tierra de Jesús lo es un poco más. Esto se palpa y si lo llenas de contenido, se vuelve impactado a casa".

"Con los grupos nos alojamos siempre en albergues cristianos porque son fundamentales para dar la calidez que pretendo: sitios sencillos pero dignos, con naturaleza o muy próximos a los lugares santos, que facilitan la oración personal y del grupo, y que tienen un acogida muy fraterna. Esto rompe el concepto de viaje y nos convierte de forma natural en peregrinos", dejando bien claro que la ruta no se deja ningún detalle.

"Si hacer vacaciones es cambiar de aires, siempre estoy de vacaciones"

Antes o después del viaje, como él mismo decía al principio, Jordi Cervera aprovecha para seguir sus trabajos de investigación. "Allí hago la misma vida capuchina que en Barcelona en una casa internacional que hay en Jerusalén y me encierro diariamente en la biblioteca de la École biblique, quizá la mejor biblioteca de temas bíblicos, donde lo tengo todo solo alargando el brazo". También aprovecha para hacer exploraciones del terreno con su colega dominico con quien hizo la ruta del padre Ubach y una arqueóloga israelí del Servicio de Antigüedades. Juntos hacen exploraciones por las tierras bíblicas (Israel, Autonomía Palestina, Egipto, o Jordanía).

Para terminar le preguntamos si lo considera unas vacaciones, de hecho. "Para mí no son vacaciones en absoluto", admite. "Estudio todo el día, y llevar grupos ocupándose de la parte material, cultural y religiosa es muy absorbente y es una gran responsabilidad. Pero vivo las estancias en Tierra Santa como un regalo del cielo que me renueva y me hace feliz. Para mí hacer vacaciones nunca ha sido descansar, sino cambiar de aires. Si hacer vacaciones es cambiar de aires, entonces siempre estoy de vacaciones..."

Foto: Entrada de la capilla que hay en la 7ª estación de la Vía Dolorosa de Jerusalén.