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(Arzobispado de Barcelona / Generalitat de Catalunya) La tercera fase del plan de restauración firmado en 2006 entre el Arzobispado de Barcelona, ​​Santa María del Mar y el Departamento de Cultura de la Generalitat ya ha finalizado. La reforma arquitectónica de la Basílica ha recuperado las cinco capillas y sus cantorías, que habían estado ocultas tras haber sido destruidas parcialmente en el siglo XIX, y se ha rehabilitado el ábside con sus ventanales. Ahora ya sólo queda pendiente la reforma de la puerta principal de madera y la recuperación de algunos elementos arquitectónicos góticos originales.

La inauguración de la recuperación de este patrimonio histórico se hizo este lunes presidida por el cardenal arzobispo de Barcelona, ​​Lluís Martínez Sistach y Ferran Mascarell, consejero de Cultura que había firmado el convenio como regidor en 2006.

Con esta reforma ya se han restaurado las fachadas, el campanario y las campanas, el rosetón, las azoteas, los ventanales y las gárgolas de Santa María del Mar. Así lo recordó Josep Maria Martí Bonet, delegado de patrimonio del arzobispado, quien desveló que las cantorías "estarán abiertas al público" y se intentará ubicar un pequeño museo donde "se explicará cómo se construyó la basílica, qué caracteriza al gótico catalán y cómo era la Barcelona del siglo XIV ".

La restauración del ábside

La obra de restauración, comenzada a finales del año 2011 y terminada en junio de 2013, ha sido llevada a cabo por el Departamento de Cultura. El proyecto ha sido realizado por los arquitectos Enric Solsona y Xavier Guitart. El presupuesto global de la actuación ha sido de 1.054.742 euros.

La intervención en el ábside se ha realizado tanto en el interior como en el exterior del templo. En la parte externa, se han retirado los cuerpos añadidos en el siglo XIX sobre el ábside y la capilla del Santísimo, que desvirtuaban la arquitectura gótica. Su retirada ha permitido recuperar la parte del ábside que quedaba escondida en el primer nivel de cubiertas, lo que ha hecho que adquiera notable visibilidad desde el paseo de Born.

La actuación también ha hecho posible la recuperación, en el interior del templo, de las capillas del ábside, destruidas en parte durante el siglo XIX. Se han reconstruido los ventanales y las bóvedas de crucería perdidas en diferentes capillas. Se ha instalado una nueva clave en una de ellas, mentre que en el resto se ha restaurado la escultura y la pintura gótica con que estaban decoradas inicialmente. Es la primera vez que en Santa María del Mar se restaura y conservan los vestigios originales con total respeto y sin alterarlos.

La restauración ha significado, además de la recuperación de la arquitectura y decoración gótica, la adaptación de las cantorías, espacios que se encuentran a media altura, sobre una bóveda del siglo XVI, en las capillas del ábside. Estos espacios fueron cerrados y destinados a servicios auxiliares del templo durante siglos, hasta que se abrieron nuevamente para una restauración emprendida a partir de 1940. Sin embargo, la obra quedó interrumpida e inacabada, por lo que actualmente presentaban una degradación notable.

Dada su posición elevada, las cantorías proporcionan unos magníficos puntos de vista, hasta ahora inéditos, sobre el interior del templo, y al mismo tiempo ofrecen una plataforma donde se ha instalado una presentación sintética de los valores patrimoniales del templo y su significación cultural. Las cantorías han sido acondicionadas con las protecciones e instalaciones que requiere la visita y con una iluminación especial que pone en valor su entidad.

Puede realizarse una visita virtual a la zona restaurada de Santa María del Mar aquí y aquí.

Actuaciones en Santa María del Mar

En 2006 se estipuló un convenio entre el Departamento de Cultura del Govern de Catalunya, el Arzobispado de Barcelona y la Parroquia de Santa María del Mar para la restauración de la basílica con una duración de 5 años, que posteriormente se amplió a 10 años. Hasta ahora se han restaurado la fachada principal, los ventanales y las cubiertas con el objetivo de detener la degradación del edificio y asegurar la protección de su interior. Una vez cumplidos estos primeros objetivos, las nuevas fases de trabajo se destinan a recuperar aquellas partes de la arquitectura original oculta o alterada y a facilitar la visita pública y la presentación de su patrimonio.