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(David Casals - CR) Los 300.000 musulmanes que viven en Cataluña han empezado este miércoles el Ramadán. Esta celebración no consiste únicamente en cumplir una serie de prescripciones alimentarias, sino que va mucho más allá: es tiempo de reflexión, perdón, misericordia y buenas obras, como han explicado a CatalunyaReligió desde el Consejo Islámico Cultural de Cataluña.

Durante un mes, no se puede comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol. Un periodo más sacrificado cuando el ramadán cae en verano. Ahora bien, los fieles, además de cumplir con estas prescripciones, también debe vivir estos días como un tiempo de reflexión y de perdón, de misericordia y de buenas obras y de oración intensiva.

Es un mes de abstinencia desde el amanecer hasta el anochecer. Y sobre todo, un mes para poner en valor el concepto de la limosna, destinado a dar, compartir, regalar comida y ofrecer a quien no tiene: valores que toman relevancia en un contexto de crisis económica.

Uno de los "cinco pilares"

Este mes forma uno de los "cinco pilares" de la fe musulmana junto con la profesión de fe (no hay más divinidad que Alá, y el profeta Mahoma es su mensajero), la oración cinco veces al día mirando hacia La Meca, el ayuno, la peregrinación a La Meca al menos una vez en la vida y la limosna a los más pobres y necesitados.

Todo el mundo debe seguir el ayuno, exceptuando a determinados colectivos, como enfermos, embarazadas, mujeres con el período menstrual y niños pequeños. Los fieles hacen las tres comidas a lo largo de la jornada, pero ninguna mientras brilla el sol. La primera se hace sobre las cuatro de la madrugada, cuando el sol no ha salido, un abundante desayuno para poder afrontar bien el día. Después, ni se come ni se bebe hasta el atardecer, y cuando el sol se ha puesto, se hace un"Ruptura de ayuno", y algo más tarde, la comida final del día.

La tradición profética especifica que la ruptura del ayuno se debe hacer con una comida con dátiles y agua. El mundo musulmán es amplio y diverso y el Corán no concreta ninguna receta ni comida obligatoria para estas fechas, aunque hay tradiciones propias de cada zona: sopas en Marruecos, arroces en Oriente y también zumos, batidos y dulces típicos.

El Ramadán recuerda que fue en este mes cuando el profeta Mahoma recibió la primera revelación del Corán, hace 1.431 años, por lo tanto es un periodo con un significado muy especial.

El calendario musulmán es lunar y, por ello, cada año el Ramadán, el séptimo mes del año, nunca cae en las mismas fechas.