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Encuentro diocesano en La Seu con motivo del Año de la Fe

(Obispado de Urgell) "Hoy rezaremos juntos y eso tiene mucho valor, porque uniremos nuestras oraciones y haremos visible el cuerpo de Cristo en la tierra ". Con estas palabras daba el arzobispo de Urgell la bienvenida a las más de quinientas personas que el sábado por la mañana llegaron a La Seu de todo del obispado para participar en el Encuentro diocesano convocada con motivo del Año de la Fe.

El saludo del arzobispo Joan-Enric Vives abría a las 11 de la mañana el acto de proclamación de la fe que ha dejado pequeña la sala Sant Domench. "Hay que tomar conciencia de que estamos aquí porque somos hijos de Dios, estamos aquí porque un día Dios nos llamó", dijo el arzobispo Joan-Enric mientras en la pantalla gigante que ocupaba el escenario de la sala se proyectaba un fragmento del texto de Benedicto XVI "Porta fidei": "La fe sólo crece y se fortalece creyendo; no hay otra posibilidad para poseer la certeza sobre la propia vida que abandonarse, en un in crescendo continuo, en las manos de un amor que se experimenta siempre mayor porque tiene su origen en Dios".

Tras las palabras iniciales del arzobispo Vives, han ido saliendo al escenario de la sala las personas que han querido compartir con todos los presentes su experiencia de fe, bien explicando cómo la viven día a día, bien por iluminación ilustrar con el relato de hechos y anécdotas concretos como su fe en Cristo les haayudado en determinados momentos de su vida. Eran personas de toda condición, mayores y jóvenes, algunos que han consagrado su vida a la Iglesia y otros que participan de la comunión eclesial como laicos, pero todos, de una manera u otra, han manifestado con palabras cercanas al corazón que el lema con el que se había convocado este acto, "La fe me guía!", es una gran verdad en su caso; como lo estambién en el caso de todos los que han seguido con atención y con emoción los diferentes testigos.

"El mundo necesita nuestra luz. Si la unimos a Jesús, que es la Luz del mundo, el mundo se iluminará", les había dicho el arzobispo a los presentes en la sala Santo Domingo, e insistió en esta idea también en la homilía que presidió después, ala una de la tarde, en la catedral de Santa María de Urgell, concelebrada por una cincuentena de sacerdotes llegados de todos los arciprestazgos de la diócesis.

Al inicio de la celebración, un grupo de voluntarios, también con representación de todos los arciprestazgos, compuso un panel con el logotipo del Año de la Fe, y seguidamente el arzobispo roció el agua bendita sobre todos los fieles , como simbolo de renovación de los dones recibidos en el bautismo. Posteriormente, en la homilía, el arzobispo Vives explicó que la Catedral, "la iglesia madre de toda la diócesis, en un día como hoy es más que nunca la Iglesia del Señor", y, como miembros de esta Iglesia, "todos estamos llamados a salir a proclamar su Palabra".

Es por ello, agregó, que "queremos vivir el Año de la Fe no como un grupo cerrado, sino expresando públicamente a toda nuestra sociedad, en todo el mundo, la alegría de ser cristianos". Y pidió que a la hora de testimoniar nuestra fe lo hacemos unidos, manteniendo carismas y talantes diferentes, pero unidos en la oración, para que, viéndonos, los que todavía no se han acercado a Cristo puedan tener ganas de sumarse a la gran familia cristiana. El plan de Dios, concluyó el arzobispo, es hacer de todos nosotros su familia. "Caminar en la luz del Señor es todo un programa de vida. [...] Jesús nos acompaña. Lo sentimos y lo notamos. Y con él nos encaminamos hacia la Verdad plena".

Además del acto celebrado en la sala Santo Domingo y de la Eucaristía en la Catedral de Urgell, durante toda la mañana hay hagudo en la plaza de los Olmos, frente a la Catedral, una "feria de entidades" que ha permitido acercar a los ciudadanos una completa información de los proyectos y actividades en las que trabajan durante todo el año entidades como Cáritas y Manos Unidas, movimientos eclesiales como Vida Creixent y la Hospitalidad de Lourdes, entre otros, así como las delegaciones del obispado, como Pastoral de la Salud, Juventud, Educación,Misiones o Patrimonio, por mencionar sólo una parte de los ámbitos en los que está presente la acción diocesana.

Una comida en los comedores de la escuela La Salle, y, ya durante la tarde, una serie de actividades lúdicas en el mismo centro ha puesto el punto final al Encuentro.